La UPL afirma que «huele raro» aprobar la compraventa del teatro a 14 horas de la campaña electoral
El último Pleno municipal aprobó por 15 votos a 13 comprar el Emperador
José María Rodríguez de Francisco, Mario Amilivia, Francisco Saurina y María José Alonso
El Pleno del Ayuntamiento, prácticamente monográfico sobre la compra del teatro Emperador, resultó al final de puro trámite: abstención de la oposición (PSOE y UPL) y voto a favor de PP y los dos concejales no adscritos (Rodríguez de Francisco y Covadonga Soto). Durante poco más de una hora, la oposición dio vueltas a un mismo argumento: el «oportunismo» o «electoralismo» del alcalde, Mario Amilivia, en la operación de compra del Teatro Emperador, a sólo 14 horas del inicio de la campaña electoral. Amilivia resolvió la cuestión afirmando que éste era un momento como cualquier otro para hacerlo; y tan válido. Subrayó que el mandato no estaba agotado, tal y como reconoció la Junta Electoral de Zona, a la que recurrió el PSOE la víspera para tratar de impedir que el último Pleno municipal abordara la compra del Emperador, por considerar que era una medida electoral. Amilivia aseguró que «es más electoralista votar no que votar sí». Javier Chamorro, portavoz de la UPL, resumió la adquisición del teatro en una frase: «Usted compra y el que venga detrás que arree». Poco antes, el portavoz de los socialistas, Ibán García del Blanco, había denunciado que el Ayuntamiento de León es una de las administraciones del país más endeudadas. «La foto del alcalde, con esa función que representó en el escenario del Emperador, les va a costar a todos los leoneses 1.500 millones de las antiguas pesetas». El concejal de Cultura, Alfonso Ordóñez, aseguró que el precio del teatro era «más que razonable» y que estaba convencido de contar con el apoyo de la Junta y del Ministerio de Cultura para financiar la compra. La adquisición del Emperador por 5,1 millones -IVA incluido, pero sin contar con las necesarias obras de rehabilitación- se efectuará con cargo a los próximos ejercicios 2008, 2009, 2010 y 2011. El alcalde apuntó que la carga financiera del Ayuntamiento está en el 70%, «de modo que tiene aún mucha capacidad para endeudarse», dijo. Lo que sí aclaró es que el pasado día 3, sobre el escenario del Emperador, había firmado con la Elde un «protocolo de intenciones» -aspecto legal hasta entonces desconocido, ya que sólo se había manejado el término «documento»-. Los concejales, que no hicieron un esfuerzo de oratoria en la última sesión plenaria de este mandato, sólo se pusieron de acuerdo en la singularidad del edificio y en la necesidad de salvarlo. La UPL dijo claramente que le olía rara la urgencia del alcalde por comprar el teatro en el último momento de su mandato. De Francisco sólo tuvo una breve intervención para ensalzar al alcalde por una gestión «buena» y «barata». Los socialista dudaron que la Junta vaya a respaldar esta compra cuando ya se pronunció en contra del edificio en las Cortes al rechazar su declaración como Bien de Interés Cultural. «¿Y por qué no el Trianón?» También la UPL criticó que el Ayuntamiento se hubiera lanzado a la compra en solitario, sin saber con qué respaldos contaba. «Puestos a comprar», dijo Chamorro, «podía haber comprado también el Trianón, que ha salido a la venta en Internet». Chamorro lanzó varias preguntas al alcalde que finalmente quedaron sin respuesta, como si el edificio tiene ciertas servidumbres, cuánto cuesta realmente el inmueble incluidos todos los impuestos, si el teatro tiene licencia o se compra simplemente un bajo comercial o a cuánto asciende la restauración del teatro. El alcalde dijo que en las comisiones previas de Cultura y Hacienda nadie había pedido información complementaria sobre la compra del Emperador. Y, para aliviar a la oposición, recordó que hay un margen de seis meses -hasta que se firme la escritura de compraventa, antes del 30 de noviembre-, para buscar financiación. Añadió que el Emperador se puede usar no sólo para teatro, sino para cine, danza o eventos sociales...