«España es un milagro musical»
-¿Que diferencia hay entre un buen director de orquesta y un director genial? -Un buen director guía bien la orquesta; un gran director, la hace sonar: la orquesta se convierte en un solo instrumento. -¿No echa de menos tocar el piano? -Terriblemente. Es la nostalgia más grande que tengo en mi vida, no poder seguir la actividad pianística. En la vida, cuando eliges una cosa, pierdes otra. Con la orquesta adquieres una amplitud en la experiencia musical, la más compleja y completa. Con la actividad de director tienes una experiencia global de la música, pero pierdes la intimidad de hacer música en tu casa. ¡No te puede llevar la orquesta a casa! (risas). -Cuando está dirigiendo un concierto, ¿no le molesta que la gente tosa? -Cuando dirijo bien, no tosen. -¿Cree que en España hay buen nivel musical? -Es un milagro musical. El milagro europeo. Todo el mundo mira a España como un fenómeno musical. Estoy contento de poder contribuir en una pequeña parte a este resurgir. -¿En qué consiste ese milagro? -En pocos años ha habido un desarrollo increíble, de auditorios, orquestas, actividad lírica, nuevos conservatorios... y sobre todo, entusiasmo y ganas de superación. En febrero dirigí Tosca en Sevilla, con una grandiosa producción escénica de la Scala de Milán. Hicimos ocho representaciones y dos ensayos generales abiertos al público. Hubo 22.000 espectadores. ¡Esto es un fenómeno!...