También se ha utilizado el nombre del poeta para denominar las de Londres y Berlín
Gamoneda dará nombre a la biblioteca del Cervantes de Brasil
El nuevo ministro de Cultura, César Antonio Molina, reivindica el papel de España en el mundo El ministro qu
El nuevo ministro de Cultura, César Antonio Molina, aceptó como un «honor» el pertenecer a un gobierno socialista. El 17 de julio, el Príncipe de Asturias inaugurará en Brasilia el nuevo centro del Instituto Cervantes, cuya biblioteca llevará el nombre del escritor y traductor Ángel Crespo, uno de los «maestros» de César Antonio Molina, «junto con Antonio Gamoneda y José Ángel Valente», según dijo el nuevo ministro, que durante años ha hecho compatible su faceta de poeta, ensayista y articulista con la de gestor cultural. El ex director del Instituto Cervantes reivindica el papel de España y su cultura ante el mundo. En un lance de emotividad recordó a su familia, «republicana de muchas generaciones», y tildó como un logro a sus ideales generacionales el obtener la cartera de Cultura. «Muchas de las cosas que he hecho en la vida han sido por mi padre y mi abuelo», dijo emocionado en el acto de investidura. «Ahora, desde donde estén, verán que el tiempo que les arrinconó no ha sido baldío». Molina, de 55 años, relevó a Carmen Calvo al frente del Ministerio de Cultura en un acto presidido por la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega. El nuevo gestor también estuvo acompañado por el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos y la flamante ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado. Reconoció la labor de Carmen Calvo al «reconstruir un ministerio que durante ocho años no ha existido, que se convirtió en una secretaría de Estado». Una ardua tarea que ha consistido en «recuperar la idea de cultura anterior al gobierno popular» y entablar de nuevo relaciones con todos los artistas e intelectuales. Molina, que se considera ante todo «escritor y persona del mundo de la cultura», aseguró haber pasado por muchos lugares y etapas en su vida. Modus operandi En esta nueva etapa continuará con su modus operandi: « trabajar con imaginación y entusiasmo». Pero sobre todo tendrá las «puertas abiertas a todo el mundo» y escuchará a «todo aquel que le acerque buenas propuestas» con el fin de mejorar el panorama intelectual nacional. La labor de Molina al frente del instituto de enseñanza del castellano por excelencia pesa. Por ello quiso reivindicar en su toma de posesión «el lugar que ocupa nuestra cultura» con el alegato de que más de 500 millones de personas pertenecen a ella a través de la lengua. Eso la convierte «en universal, no de provincias», por lo que «debemos traspasar fronteras y expandirnos más allá del ámbito de nuestra geografía». Molina estrenó su cargo con una visita al centenario escritor Francisco Ayala, quien le recibió en su casa de Madrid.