Próximos retos: agua y luz
La regidora socialista de Gradefes llega con muchas ganas y asegura que hará todo lo posible por llevar los servicios básicos hasta el templo aunque sean competencia de la Junta

Vista de los trabajos para llevar la alta tensión en abril de este año
Sí, hay una toma de agua en la caseta de la guardesa de San Miguel de Escalada, pero no un grifo. La Junta llevó la conducción de agua hasta allí aunque no se molestó en instalar un simple servicio. Hace unos meses llegaba la luz: alta tensión. Pero para iluminar el interior de la joya mozárabe hace falta pasarla a baja tensión, cosa que no han hecho. En pleno siglo XXI, San Miguel de Escalada, declarado monumento nacional en 1886, no dispone de los mínimos servicios básicos presentes en cualquier hogar o edificio, por humilde que sea, de un país civilizado. Una serie de ausencias y de omisiones vergonzosas que han sido denunciadas repetidamente por este periódico y también por la asociación cultural Pro Monumenta, que llegó a iluminar con más de 40.000 vatios el entorno del templo para demostrar a todo el mundo que es posible llevar la luz hasta el monumento sin grandes dispendios. Ahora, recién llegada a la alcaldía de Gradefes, Ana Isabel Ferreras quiere emprender una serie de actuaciones con el fin de que Escalada alcance el máximo de sus potencialidades y sea conocido «mucho más de lo que lo es actualmente». Pero para ello es necesario presionar a las instituciones competentes: así, declara que resulta clave «mejorar los accesos. Las carreteras de la zona se encuentran en un estado lamentable. Además, hay que instalar más y mejores señalizaciones». En cuanto al agua y la luz, aunque en realidad sean competencia de la Junta, el Ayuntamiento de Gradefes acometerá los trabajos más urgentes aunque luego los pague el gobierno autonómico. Por otra parte, también habrá nuevas visitas guiadas a la iglesia del Monasterio de Gradefes de 10.30 a 14.00 y de 16.30 a 17.30 los sábados de mañana y de tarde y los domingos sólo de mañanas.