Artista y esposa del escritor Paulo Coelho
«La gran fuerza de este país viene dada por sus contrastes»
Pintora, arquitecta, editora de libros de poesía... la mujer del súper ventas brasileño recorre el Camino de Santiago enterrando sus cuadros en una peculiar acción artística

Prado
Fueron los propietarios del muy transitado albergue de peregrinos de San Miguel, en Hospital de Órbigo, quienes se encargaron de hacer ver a los informadores del Diario que su albergue daba cobijo a una callada y sencilla concheira que, sin embargo, no acababa de ser una peregrina más: su nombre, Christina Oiticica; su actividad, la pintura. Y su marido, el conocidísimo escritor Paulo Coelho, verdadero descubridor del Camino de Santiago para centenares de lectores -especialmente de su país natal, Brasil- y buen conocedor de las tierras leonesas, como ha puesto de relieve en numerosos libros y artículos. También fue él quien desveló a su mujer los horizontes extensos y variados de la Ruta, y ahora, Oiticica la transita de una manera muy especial: enterrando sus cuadros a la manera de germen cultural y simbólico a lo largo de este emblemático itinerario histórico. -Su concepción del arte es sin duda sorprendente. ¿Cuál ha sido su formación artística? -Me doctoré en Arquitectura por la Universidad de Río de Janeiro y más tarde cursé estudios en la Escuela de Bellas Artes de esta ciudad; pero no sentía demasiado interés por labrarme un porvenir como arquitecto en Brasil, así que creé una editorial de libros de poesía. La verdad es que ya desde mi infancia poseía grandes inquietudes artísticas, pero siempre las vi como un hobby. -Una afición que no abandonó, por lo que puede verse... -Sí, esa afición de niñez condicionó más adelante mi futuro y orientó mis pasos personales y profesionales en ese campo. Como consecuencia de esta transformación, vendí la editorial y me dediqué de lleno a la creación artística y al estudio. En los años setenta me trasladé a Madrid y cursé estudios en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Durante los años ochenta residí en la capital de España y después me trasladé a Francia, residiendo y comenzando mi actividad pictórica en París. En ese país es donde ahora mismo vivo. -¿Cómo descubrió el Camino de Santiago? -Fueron los comentarios e indicaciones de mi marido sobre la Ruta Jacobea el verdadero determinante para comenzar a realizar esta obra pictórica en este itinerario. -¿Cómo calificaría su obra? -De naturista o de interrelación con la naturaleza. Con anterioridad a éstas había realizado, con la misma técnica, varias obras desarrolladas en la selva amazónica de Brasil, pero sí he de decir que todas mis obras o composiciones pictóricas surgen siempre sin ningún plan preconcebido. -¿Por qué? -Bueno, esto es así porque si no la naturaleza estaría a nuestro servicio y en realidad es justo al revés, queremos que ella se manifieste y marque su impronta en los lienzos. -¿Cuál es la razón de haber escogido el Camino para desarrollar esta intervención artística? -Ha venido dado por un encuentro personal con el mismo después de haberlo recorrido en los años noventa y después de haber tenido un reencuentro personal que ha marcado desde entonces mi vida, mi forma de pensar y de comprender las cosas del mundo y las que me rodean de cualquier otro modo. -¿Y cómo ha influido todo eso en sus cuadros? -Intento que todo ello quede plasmado en mi obra sin adulterar nada, la mejor expresión es la que realiza la naturaleza. Ahora estoy en una etapa de contacto personal con la naturaleza y con las distintas energías de los sitios tan diversos por los que transito y paso. -¿Qué sensaciones le provoca estar en España? -Algo que me encanta de España es la gran riqueza y variedad que presentan sus lugares, lo distintos y preciosos que son, creo que la gran fuerza de este país viene dada por sus contrastes, todo cambia en pocos kilómetros y por ello todo se va plasmando en mi obra. Eso me encanta. -¿Y en León? -Pues, en concreto, León es una tierra también llena de contrastes y me fasina, la próxima vez estaré más tiempo, he de decir que me ha gustado mucho su capital y su gastronomía. -Háblenos de la curiosa técnica que utiliza en sus cuadros. -Ahora mismo estoy haciendo una obra sobre el Camino de Santiago que consiste básicamente en la mezcla de distintos colores y elementos de la naturaleza sujetos a uno o varios lienzos de tela y que después se entierran en algún lugar del terreno para que después de transcurridos uno o dos meses se desentierren y así comprobar las actuaciones de la naturaleza sobre ellos. Es un modo de aceptar el lenguaje del medio natural y que él mismo exprese sus constantes vitales sin adulterarlas. -Ahora mismo, ¿cuáles son sus proyectos a corto plazo? -La primera parte de mi obra sobre el Camino la tendré expuesta en Puente la Reina por dos años. Este proyecto acabará en enero o febrero del 2008, una vez salgan a la luz los lienzos que entierre en otoño. Me solicitan muestras en Polonia, Austria y EE.UU., pero ahora lo que quiero hacer es andar despacio y tomarme la vida lentamente.