La literatura leonesa, deudora de lo legendario
La literatura leonesa es, como todas las ficciones del mundo, variada y multiforme, pero, si hay que buscarle algún denominador común -un viejo debate el de si de veras lo tiene o no- éste sin duda sería todo lo que le debe a la oralidad, al relato contado al amor de la lumbre o del llar en los, por ejemplo, filandones nocturnos, también llamados seranos o calechos -tanto tradicionales como en su versión moderna-. De todas esas historias contadas en ambientes familiares, casi íntimos, plagadas de personajes que rayan lo legendario, han admitido nutrirse desde Mateo Díez a González-Quevedo pasando por los relatos «tabernarios» de Luis Artigue.