El nuevo color de Riaño
Seis murales del pintor Miguel Carracedo llenan de color la estación de autobuses de la localidad y sumergen al viajero y al ciudadano en un controvertido mundo surrealista

La obra «Paisajes del norte»
Arte de la calle al alcance de todos. En muchos aeropuertos, estaciones y lugare públicos existen numerosas esculturas a modo de exposición permanente o de homenaje a seres y lugares emblemáticos. El artista Miguel Carracedo siempre pensó en hacer algo así para un pueblo como Riaño. Tras aceptar el ayuntamiento de la localidad la idea, los responsables dejaron libre creación al artista en el espacio que quisiese utilizar. Durante dos meses de trabajo, Carracedo se encontró rodeado de excursionistas, colegiales, jubilados y vecinos del pueblo, que sentían curiosidad por el trabajo que estaba realizando en la estación, que, por su localización, es de obligado paso hacia León, Madrid y Asturias. Los murales son un guiño a los 36 años que lleva pintando series de cuadros, agotando todas las posibilidades en color y motivo en cada cuadro. Una vida en color Seis son los murales que conforman la creación del artista para la estación de Riaño. El primero de ellos, La señal y la montaña , es una referencia a una serie de obras que realizó entre los años 1993 y 1997 con este argumento a partir de una colección de fotografías. Resulta chocante el color rojo de la señal en contraste con los grises y azules que componen el paisaje nevado de la montaña. El segundo de los murales se titula Madrid-Riaño-Madrid y corresponde a la serie de pinturas en la cual lleva trabajando desde el año 2004. Es una combinación surrealista de los dos lugares preferidos por el pintor, el caos de la capital frente a la tranquilidad respirada en los valles de Riaño. Volúmenes siderales está situado en el exterior de la estación, funcionando como modo de contacto del arte con el ciudadano que transita por la calle y mostrando un rotundo contraste de colores. El punto de partida de este mural debe buscarse en las obras de finales de los 80 de Miguel Carracedo. Y también en referencia a la obra de los años 80 del artista está el mural Paisajes de Norte , de colores muy oscuros cuyo fondo son paisajes. Este mural muestra un surrealismo o realismo mágico, un cuadro dentro de otro cuadro con sendos motivos del pueblo de Riaño. Otra de las obras de la estación de autobuses de Riaño lleva por título Materiales de destrucción . El ladrillo, utilizado habitualmente en la construcción, adquiere en este cuadro un papel simbólico y destructivo, de deterioro del entorno y del paisaje. Una intención ecologista antes que cualquiero otra valoración. La última obra es Cinco Hermanos y el Yordas , realizada a partir de una fotografía del lugar cubierto ahora por el pantano y que antes se conocía como El Campamento. En él, una vez más, el concepto simbólico de Carracedo aplicado esta vez al paisaje, es el matiz predominante en la obra, a través de las siluetas de las montañas de Riaño. No podía faltar en el mural, como su propio título lo indica, el paisaje de el Yordas, montaña emblemática de la localidad. La pieza se completa con una dedicatoria y un texto alusivo a la intención del conjunto de todos los murales pintados para la estación de Riaño.