| Entrevista | Lorenzo Sevilla, «Larry» |
«Todos los materiales de la escuela de Soto venían de París o EE.UU.»
El corresponsal del Diario en Picos de Europa presenta hoy su libro «100 años de una intención», sobre la escuela de Soto de Sajambre creada hace un siglo por Félix Martino

La escuela de Soto, durante las obras de estos días
La preciosa escuela de Soto de Sajambre cumple hoy el primer centenario de su apertura -fue un 21 de agosto de 1907-, y por ello, a las siete de la tarde, el Ayuntamiento de Oseja de Sajambre realizará un acto público en la escuela de Soto, donde se presentará el libro 100 años de una intención , cuya edición ha sido patrocinada por el consistorio y financiada por la Diputación de León. El autor del libro, Lorenzo Sevilla Gallego, es guía intérprete del patrimonio en el Parque Nacional y corresponsal en Picos de Europa del Diario, donde firma sus artículos como Larry , seudónimo por el que es bien conocido en toda la zona. -¿Qué se van a encontrar los lectores que se acerquen a este libro? -El libro es una actualización, una puesta al día sobre la vida de Félix de Martino. Nació en Soto de Sajambre y pronto emigró para hacer fortuna en México. Cuando regresó a Sajambre creó en Soto no sólo las escuelas, también una central eléctrica y un lavadero, y mejoró el acceso de entrada al pueblo, que es el que actualmente se conserva. Y a pesar de que este hombre ya tenía su vida solucionada, entendió que la base para que su pueblo saliera adelante era la cultura. Me parece curioso lo que pasó con esta escuela, porque después de cerrarla y una vez terminada la guerra, ya entrados en la posguerra, había una generación de padres que había estudiado en la escuela de Soto y que tenía un nivel educativo más amplio que sus hijos. -¿Cuál es el enfoque que ha querido darle a este libro? -Sobre todo, la escuela como un edificio emblemático. Cuando se creó era una novedad. Todos los materiales estaban importados de París o de Estados Unidos y en España, en aquellos momentos, sólo se podían encontrar en determinadas facultades universitarias de ciencias. Félix de Martino no sólo invirtió el dinero, sino que se preocupó por los alumnos de esta escuela. Hizo un seguimiento de los niños escolarizados, de las enfermedades que sufrían. Fue una apuesta clara por la educación, como forma de desarrollo y futuro para los niños del pueblo. -¿Cómo eran las instalaciones que tenía esta escuela? -Los materiales que tenían eran muy importantes. No sólo a nivel técnico, también los profesores, maestros como Leonardo de Barriada, que era natural de Babia. Se preocupaban mucho por los niños que asistían, incluso, había casos especiales en los que se daba clase hasta los domingos. Había un limite de edad para asistir que eran los doce años. -¿Cuándo empezó a funcionar esta escuela? -El 21 de agosto de 1907 se inauguró, por eso hemos elegido hoy para presentar el libro. Funcionó hasta el año 1932 y después todo se complicó con la guerra, tuvieron que cerrarla porque ya no se recuperó. La presentación del libro es esta tarde coincidiendo precisamente con el aniversario de la inauguración de la escuela. Será en el aula principal de la escuela. -¿Cuenta también el libro con material gráfico? -Sí, hay fotografías de Félix de Martino y de su familia, de los protagonistas de la escuela. Pensábamos que las imágenes ya no existirían, pero algunos familiares conservaban unas pocas y nos las han prestado. -¿Acudían niños de todos los pueblos cercanos? -Sí, las plazas eran para los chavales de Soto, pero si sobraban sitios eran para el resto del valle de Sajambre. Pero siempre cuando quedaba un hueco. Había unos ochenta alumnos. -¿Y hoy en día quedan niños en el pueblo? -No, ya no hay niños en Soto. En el resto de Sajambre hay cinco niños y van a la escuela de Oseja. -¿Qué planes tienen ahora para esta escuela? -La intención que tienen es hacer un museo. Estará subvencionado por el Parque Nacional; y el libro lo subvencionó la Diputación. Pero la Junta se ha desentendido por completo. -¿Cómo se encuentra la zona de Sajambre después de crear el Parque Nacional? -Depende de a quien le preguntes. La gente del pueblo se queja de las restricciones, y eso que todavía no han llegado. Se suspenderá la caza y la pesca, y entonces, obviamente, a los cazadores les parecerá mal. Pero, por otro lado, en España los pueblos de alta montaña que no son Parque Nacional están deshabitados. Aquí hay una gran despoblación, pero aún así durante el invierno permanece una población de 150 habitantes.