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«Caótica Ana», un homenaje a la mujer
La película, que llega este viernes a las salas de cine, es el proyecto más internacional del director Julio Medem

El director Médem posa junto a los actores de «Caótica Ana»
El director vasco Julio Medem rinde su particular homenaje a la mujer y a su lucha «contra la tiranía del hombre blanco» en Caótica Ana , una historia-viaje en clave poética hacia la profundidad del subconsciente de la protagonista, a quien da vida la debutante Manuela Vellés. Caótica Ana , que llega este viernes a las salas de cine, es el proyecto más internacional de Medem, no sólo por su localizaciones -Nueva York, Ibiza, Madrid y el desierto del Sáhara- sino también por su reparto, compuesto por Charlotte Rampling, Nicolas Cazalé y Asier Newman, que comparten pantalla con la cantante Bebe y Raúl Peña. El regreso de Medem se produce seis años después de La pelota vasca. La piel contra la piedra , documental por el que recibió numerosas críticas que le sumieron en una profunda depresión durante un año, aunque ayer aseguró en Madrid que se encuentra «perfectamente, en parte gracias a esta película», con la que asegura que ha vuelto «a disfrutar de su profesión». Caótica Ana se convirtió en la vía de escape de Medem para superar su depresión y la muerte de su hermana Ana, fallecida en el año 2000 en un accidente de tráfico y que dejó como herencia «sus cuadros pintados a cera, llenos de alegría y color». Son los cuadros de Ana Medem los que ilustran parte de ese «abismo caótico del subconsciente» de la protagonista, una joven pintora de 18 años afincada en Ibiza. La vida de Ana cambia cuando se traslada a Madrid, donde comienza a sufrir trastornos esporádicos que, a través de la hipnosis, desvelan que su existencia es la continuación de vidas de mujeres jóvenes que murieron de forma trágica a lo largo de la historia y cuyas esencias se encuentran en la memoria inconsciente de Ana. Esas experiencias inconscientes que emergen de las profundidades de Ana son «la lucha de la mujer frente al señor de la guerra», una oda a la feminidad que el director justifica porque «el hombre blanco es la primera causa de las desgracias de la humanidad».