Diario de León

EL INVENTO DEL MALIGNO | Entrevista | Concha Velasco |

Comisario «La televisión está enferma en cuanto a calidad»

Ha vuelto a la televisión en el papel de policía duro de la serie de Telecinco RIS

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JOSÉ JAVIER ESPARZA Mercedes Rodríguez - colpisa

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ESTO ES un homenaje a Tito Valverde, el jefe Castilla de El comisario . Porque de vez en cuando hay que repartir laureles a quien se los merece, ¿no? Hace ocho años que Tito Valverde empezó a ser El Comisario. No era un desconocido, pero hoy ya es otro. El papel más divertido que había hecho Tito Valverde en televisión era el de atribulado y «pasao» padre de familia en Pepa y Pepe , y el más divertido que había hecho en cine era el de intelectual oficial del pueblo en Amanece que no es poco , la desternillante película de Cuerda. Los papeles dramáticos o trágicos no parecían cuadrar mucho con la imagen que Tito Valverde había ido componiendo hasta los años noventa, pero he aquí que llega El comisario y todo cambia. No cambia, desde luego, de un día para otro, porque su papel en la concepción inicial de la serie (¿alguien se acuerda?) era más de comedia de otra cosa. Pero los años pasan, la trama de El comisario se mueve, el estilo de la serie evoluciona, los ribetes de comedia desaparecen bajo una carga cada vez más densa de acción y de drama, y entonces a Tito Valverde empieza a crispársele el gesto, le salen arrugas en las mejillas y en el entrecejo, el comisario Castilla va convirtiéndose a ojos vista en un tipo duro, realmente duro, con la vida cargada en la espalda y el dolor pesando en los párpados, y lo que esa transformación comunica al espectador es dureza y peligro, como esos árboles castellanos que, a fuerza de supervivencia en soledad, terminan pareciendo hombres torturados que lanzan los brazos al cielo. Hay que ser un buen actor -muy bueno- para adaptarse a esos giros argumentales, para saber cómo un personaje puede ir construyéndose poco a poco, para componer el gesto preciso -o la ausencia de gesto, si el personaje así lo exige- que convenza al espectador. En televisión, donde la aparición es continua, pero donde los parlamentos son cortos y los planos muy breves, el actor tiene que conseguir que cada presencia suya sea un ejercicio de persuasión en cuarenta, treinta, veinte segundos. En la abundante producción española que vemos hoy en la tele hay pocos actores que consigan eso de una manera tan plena como Tito Valverde. Aquí sin duda influye la veteranía: este caballero tiene ya 56 años y lleva treinta interpretando (debutó en cine con La guerra de papá de Mercero). No es sólo cuestión de experiencia; es también el haber perdido el miedo a «encasillarse», ese fantasma ante el que tantos actores más jóvenes retroceden espantados, lo cual les impide construir un papel. Valverde ya no puede tener miedo a «encasillarse», al revés: su mérito es precisamente que no se pueda imaginar El comisario sin él. Gran actor José Coronado encontró la popularidad en series como Periodistas y el prestigio profesional unos años después en el cine, al cambiar de registro y meterse en una piel de un hombre duro en La caja 507 . Ha hecho de policía y de hombre de acción en sucesivas películas, ha madurado profesionalmente, y acaba de regresar a la pequeña pantalla vestido de inspector de policía en RIS . En el cine, Coronado está a punto de estrenar Todos estamos invitados , de Manuel Gutierrez Aragón, una película valiente en la que el actor es un profesor universitario amenazado por ETA. ­-No es fácil estrenar con éxito. ¿Qué ocurre con la ficción? -La situación está muy reñida, hay mucha oferta. Y las audiencias del tiempo de Periodistas ya son imposibles. Las cadenas tienen que entenderlo así, y lo único que hay que intentar es que si tienes un producto de calidad, como creo que es RIS , un caballo ganador, dejarle que corra y que coja su sitio. Hay que tener en cuenta que el pasado domingo había un partido de fútbol importante. Además, el espectador necesita un tiempo porque las noches de los domingos estaban dedicadas a la comedias en Telecinco. -¿Ha cambiado mucho la televisión desde aquellos tiempos de Periodistas? -Ha evolucionado muchísimo. Se ha abierto el espectro, pero la televisión está enferma en cuanto a calidad. La mayor parte de la parrilla está cubierta por programas del corazón, que cumplen esa función de opio del pueblo. No aportan nada al ser humano, lo embrutecen. Me gustaría que tuviésemos una televisión más cercana a la francesa, pero aún nos falta tiempo. -Con RIS el espectador hará comparaciones con CSI. -Ahí tenemos un escollo, pero una temporada de nuestra serie es lo que cuesta un capítulo de CSI . Muchas veces en estas series norteamericanas se hacen spots encadenados y los guiones presentan situaciones increíbles. Nosotros somos más fieles a la realidad; tenemos como asesor a un inspector de la policía científica española que no nos pasa una. Y nosotros también incidimos más en las relaciones personales, que en CSI están dadas a cuentagotas. En RIS los personajes sienten y padecen. -Vuelve a encarnar un hombre de carácter, de acción, un duro. 1397058884 Y no están funcionando mal estos tipos porque fue muy bien La caja 507 y Lobo . La mayoría son polis, y en el caso de RIS es un hombre de disciplina casi militar. Pero aquí el personaje tiene que evolucionar, tiene guardados muchos secretos que irán saliendo para que se entienda por qué es como es. -¿Estos papeles han llegado por azar o es que tiene inclinación hacia ellos? -Han sido una serie de casualidades pero que han propiciado que los trabaje mucho hasta llegar a sentirme muy a gusto en ellos. - Dicen algunos directores que usted es un actor muy disciplinado y muy trabajador... -Sí, pero no es un mérito, me apasiona, es un placer trabajar con esta disciplina. Yo quiero jugar en primera división, que es muy difícil, por eso tienes que trabajar duro. Y mientras el cine pone la luz al personaje, en la televisión es el personaje el que tiene que buscarse la luz. Me gusta involucrarme mucho. -A partir de una edad madura le han dado papeles más interesantes, cosa que no suele ocurrir con las mujeres actrices... -Es cierto que el cine y la televisión tratan mejor al hombre que a la mujer. Yo empecé a despuntar a partir de los 40 años y hay muchas actrices que a partir de los 40 o 45 años sus papeles se distancian. no borrar HASTA AQUÍ

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