La Feria de Francfort abre con la cultura catalana como invitada de honor
Por primera vez en su larga y exitosa existencia, la Feria del Libro de Francfort, que cada año invita a un país o a una región, abrió este martes sus puertas con un invitado especial: la cultura catalana. Pero la gran fiesta , que pudo haber sido utilizada como un excelente trampolín por todos los escritores nacidos en Cataluña, se inició marcada por una amarga polémica. Desde este martes, sólo escritores catalanes que escriben en ese idioma estarán presentes en Francfort para presentar sus más recientes creaciones y participar en foros y charlas con el público. En cambio, los escritores catalanes que escriben en español, como Eduardo Mendoza y Carlos Ruiz Zafón, entre otros, declinaron participar en el gran evento después de constatar que el instituto Ramón Llull, cuando elaboró la lista de invitados, había cuestionó su presencia. La polémica decisión se convirtió en un escándalo político en el mes de junio pasado, cuando el Parlament catalán aprobó una moción en la que pedía al gobierno regional, que la representación oficial en la Feria debía recaer solo en los escritores que escriben en catalán. Defensa del sólo en catalán El domingo pasado, el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, defendió en Francfort la presencia de los escritores que solo escriben en catalán y sugirió, en el marco de un simposio internacional, que habían sido los corresponsales extranjeros que viven en Madrid los que habían creado el escándalo. La ausencia de escritores catalanes hispanoparlantes no pasó desapercibida en la prensa germana, que criticó, como lo hizo la revista Der Spiegel , el rol jugado por el Instituto Ramon Llull, a la hora de elaborar la lista de los escritores. «Poco le queda al Instituto Ramon Llull de la mentalidad abierta del hombre ejemplar del que toma su nombre», señaló el semanario. «El interés del gobierno catalán por fomentar la literatura en su idioma se ha convertido en una cuestión de cantidad por en cima de la calidad», denunció el periódico Süddeusche Zeitung . El corresponsal cultural del Frankfurter Allgemeine Zeitung recordó que Ramón Llull dominaba media docena de lenguas y que tenía la costumbre de responder a sus interlocutores en sus respectivos idiomas.