| Reportaje | Otro tipo de patrimonio |
El leonés ve por fin la «lluz»
La experiencia piloto de impartir este año lengua y cultura leonesas en el colegio Antonio Valbuena podría suponer un paso histórico para que los niños conozcan mejor sus raíces

Un profesor de leonés escribe en la pizarra durante una clase, en imagen de archivo
Pocas veces, por no decir ninguna, se ha explicado en clase lo que es una vecera . El gabuzu o la tenada eran cosas vedadas a los alumnos, como si pertenecieran a mundos extraños o prohibidos. Y aunque del gocho , el marón , la foceta o el cachapu hablaban -y mucho- sus abuelos, todas esas palabras no salían de casa y, muchas veces, con el mismo abuelo desaparecían. Resulta curioso que de lo que nos es más cercano y entrañable no se nos diga ni una palabra en la escuela. Ahora, en un paso que bien puede considerarse histórico porque nunca antes había tenido lugar, un colegio público de la capital, el Antonio Valbuena (que por cierto lleva el nombre de uno de nuestros más geniales, y necesitado de una mayor divulgación, escritores costumbristas) ofertará, como experiencia piloto, una inédita asignatura extraescolar: Lengua y cultura leonesas . Gracias a una iniciativa de la Concejalía de Educación y al apoyo de los padres del citado centro, esta materia comenzaría a impartirse en este mismo mes de noviembre, según informan desde la Concejalía. Una asignatura opcional, que no afecta, pues, al currículo de cada estudiante, y que durante un tiempo fue reclamada por algunas asociaciones como Plataforma Pro Identidad. No obstante, es claro que algunos padres o alumnos pueden desconocer lo que es la lengua leonesa o a qué se refieren los filólogos y escritores cuando se refieren a ella. Por tanto, no estaría de más explicarlo breve pero exactamente. Un dominio común Para ello podemos acudir a las muy precisas palabras del profesor cepedano Santiago Somoza, quien refiere cómo lo que técnicamente se conoce como dominio lingüístico asturleonés no es otra cosa que la lengua originada «a consecuencia de la romanización peninsular de los primeros siglos de nuestra era en el antiguo territorio de los ástures, pueblo prerromano que vivía entre el Cantábrico y el Duero y entre los ejes fluviales Navia-Sil y Sella-Esla». «Allí nació y se desarrolló como lengua central de los reinos de Asturias y de León -prosigue Somoza- hasta que los avatares históricos hicieron que el avance del castellano truncase su evolución como tal lengua central y que entrase en una fase de decadencia y deterioro que llega hasta hoy, con una presencia cada vez menor en el espacio y en el número de hablantes. De ahí que carezca de un nombre común aceptado y sea conocida por muchos, más o menos generales como asturleonés , llionés , asturianu-llingua asturiana , mirandés ; más o menos locales, como cepedanu , patsuezu , senabrés , etc». Esto escribe en el libro La Cepeda y su dialecto (ed. Lobo Sapiens) dejando así claro que la raíz de la lengua es la misma en Asturias y en León pero que, por razones geográficas e históricas, en Asturias se ha conservado con mucho más vigor, lo cual ha llevado a la creación de una Academia de la Llingua Asturiana y, aunque no a una cooficialidad, sí a asignaturas específicas, respeto por la toponimia autóctona y un gran volumen de publicaciones; mientras que en León está mucho más perdida y deshilachada, pero persistente aún en sus comarcas occidentales. Además, en León y Zamora, la ignorancia, ausencia de autonomía propia, atraso y muchas otras cuestiones hacen que se haya estudiado y divulgado menos de lo que sería necesario.