Diario de León

Voces desde la otra orilla

Maravilloso encuentro de la Grande Chapelle y la Schola Antiqua con Scarlatti en el Auditorio Ciudad de León

Un instante del concierto ofrecido por estas dos formaciones

Un instante del concierto ofrecido por estas dos formaciones

Publicado por
Miguel Ángel Nepomuceno - león
León

Creado:

Actualizado:

De nuevo un completo acierto por parte del responsable de la programación del Auditorio, Daniel Sanz, el incluir en la presente temporada a la Grande Chapelle, dirigida por Albert Recasens junto a la Schola Antiqua, bajo la exquisita dirección de Juan Calos Asensio Palacios, para ofrecer la Música litúrgica de Domenico Scarlatti en el 250 aniversario de su muerte. Con un aforo considerable para este clase de conciertos, que suelen estar dirigidos a aficionados conocedores de este tipo de música, el programa dedicado a las Vísperas de la Virgen y a las Antífonas e Himnos a los Santos y a la Virgen, resultó de una belleza sobrecogedora que se incrementó gracias a la excelente acústica de la sala sinfónica del palacio de la música, que sonó como una catedral. Lástima de los estúpidos prejuicios de algunos aficionados que, desconociendo a veces este tipo de composiciones, rehúsan por sistema escucharlas y emplean la famosa frase, que desgraciadamente está haciendo fortuna entre los poco avisados, de «¡Esa ya la escuché!», como si de una película se tratase y se pierden algunos de los programas más señeros de cuantos pasan por el escenario del Auditorio. La música sacra en latín de Domenico Scarlatti no ha recibido demasiada atención en los últimos años. Al margen de sus misas (de Madrid o de Aránzazu) el resto de composiciones religiosas apenas se han ejecutado o grabado; existen los registros de Ex Tempore, The Sixteen o William Byrd Ensemble, de ahí que escuhar a estos especialistas interpretando algunas obras que además son inéditas, es un lujo y un placer reservado para amantes de la música polifónica en su estado más puro. En el caso de las ofrecidas en León, estas obras que ven la luz por vez primera en estos conciertos, han sido rescatadas partiendo de manuscritos encontrados en la Sé Patriarcal de Lisboa y en Vila Viçosa. Belleza indescriptible Acompañándose de un órgano positivo y un contrabajo, la Grande Chepelle fue desgranando algunas de las Antífonas e Himnos a la Virgen mientras la Schola Antiqua, a capella, rescataba el canto llano con la monodia característica de este tipo de música en la que todos los cantores entonan la misma melodía a la vez dando una sola nota. Tanto la antífona Beata Dei Genitrix a ocho voces como la Virgo prudentísima a seis voces o el Himno Ave Maris Stella, fueron de una belleza indescriptible, mostrando la excelente labor de empaste y uniformidad conseguida por Juan Carlos Asensio, su director, uno de los más prestigiosos conocedores y rescatadores del gregoriano que existen en nuestro país, además de poseer una voz excepcional. La Grande Chapelle, de la mano de Albert Recasens, está alcanzado el pulso dejado por su padre, aunque todavía se adviertan algunos titubeos en su dirección, dejando a los cantores libertad total en el empleo de las inflexiones, ornamentos y cadencias. Magníficas voces de la soprano y contratenor que se amoldaron perfectamente a las de los bajos para conseguir unos efectos tímbricos sumamente hermosos. Un concierto gratificante, de los que merece la pena repetir.

tracking