El gallego Manuel Vilariño gana el premio Nacional de Fotografía
Manuel Vilariño es el ganador del premio Nacional de Fotografía 2007, galardón que se adjudicó «por el reconocimiento a una trayectoria personal», en la que desde la fotografía «reflexiona sobre la vida, los ciclos vitales y el sentido del tiempo a través de su apasionada observación de la naturaleza». Su obra, marcada por su elevada calidad técnica -tanto en sus composiciones como sen sus efectos-, muestra, según el jurado que le premió «un intenso sentido poético y filosófico». Este premio que concede anualmente el ministerio de Cultura está dotado con 30.000 euros. Manuel Vilariño nació en La Coruña en 1952. Se dio a conocer como fotógrafo en una muestra colectiva celebrada en Ferrol en 1983, pero pronto su trabajo se divulgó por España, Europa y América. Se consagró en 2002 cuando el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) de Santiago de Compostela le dedicó una exposición. Polifacético Vilariño, poeta, pintor e inventor de realidades además de un fotógrafo que alterna el blanco y negro y el color, representó a España en la bienal de Venecia de este año donde presentó una serie de imágenes de animales disecados, naturalezas muertas entre especias, y otras composiciones inquietantes. En su obra combina las evocaciones oníricas con naturalezas muertas y elementos religiosos, en un deliberado intento de obtener resultados inexplicables y paradójicos en el que caben el sueño placentero y a las pesadilla más inquietante.