La verdad pictórica de la naturaleza
El palentino Sáenz Pedrosa cuelga sus cuadros hiperrealistas en Bernesga

El artista palentino Sáenz Pedrosa posa junto a una de sus obras
Hay diversas maneras de disfrutar de la naturaleza, y una de las más hermosas es seguir la mirada de los artistas, de aquellos que saben sentirla, capturarla y mostrarla como nadie. Es un gozo conocer los valles del norte de la provincia de Palencia, tan parecidos a los leoneses, a través de los pinceles de Sáenz Pedrosa, un pintor meticuloso donde los haya, capaz de representar en sus cuadros hasta la ultima florecilla de una umbría pradería a orillas de un regato rumoroso. Y es que Sáenz Pedrosa, magnífico pintor hiperrealista, cuando habla de sí mismo dice que él es pescador, sobre todo pescador. Quizá por eso siente tan profundamente la belleza de esos ríos recién nacidos que dan sus primeros pasos allá por las alturas de Fuentes Carrionas. Aseguran que los palentinos miran al mar a través de su vecina del norte, de Cantabria, y allí se va también con su caballete Sáenz Pedrosa. Y desde allí nos muestra en sus cuadros agrestes playas solitarias en las que la presencia de una niña es todo su ornamento. Retratos de delicadas muchachas con la mirada perdida en el horizonte marino, mientras son bañadas con la luz cálida de poniente. Aún queda otro capítulo importante en la obra que este pintor palentino presenta en la sala de arte Bernesga, y son sus visiones de las labores del campo. Para conseguirlas atraviesa el artista la geografía de su provincia y llega más al sur para representar costumbristas escenas de la siega o la vendimia, y extraordinarios bodegones creados a partir de objetos aparentemente olvidados en un rincón cualquiera entre la luz y las sombras. Sombreros de paja, hoces, botijos, cestos de mimbre¿ objetos cotidianos en el campo que la maestría de artista convierte en bodegones de enorme fuerza expresiva. Nació el pintor en 1947, y desde muy joven se interesó por la bellas artes, quizá por ello estudió arquitectura en Madrid, aunque pronto se dio cuenta que lo suyo era pintar y desde el año 1970 se dedica de cuerpo y alma a llenar de belleza sus lienzos. Pedrosa es un maestro del detalle capaz de captar todas las emociones del paisaje y expresarlas de una forma natural, con cuidadosas y mínimas pinceladas que consiguen dar a sus cuadros la apariencia de auténticas fotografías. Su manera de pintar el agua y sus reflejos es la de verdadero virtuoso. Lugar: galería Bernesga. Roa de la Vega, 8. Horario: de lunes a viernes, de 12.00 a 13.30 y de 18.00 a 21.00; sábados, de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00 horas.