Diario de León

La exposición indaga en las claves políticas, religiosas y humanas de la guerra de los Balcanes

El Musac representa las huellas del conflicto de la antigua Yugoslavia

El Laboratorio 987 acoge «After all», de los artistas Ángel de la Rubia e Ivan Grubanov

Ángel de la Rubia e Ivan Grubanov, ayer, en la inauguración de la muestra artística

Ángel de la Rubia e Ivan Grubanov, ayer, en la inauguración de la muestra artística

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Cristina Fanjul - león
León

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«No hemos querido hacer una conexión obvia entre nuestras dos exposiciones, sino realizar un diálogo en dos niveles distintos que se complementan». Ángel de la Rubia e Ivan Grubanov son los artífices de After all , Después de todo , la nueva exposición que ayer inauguró el Laboratorio 987. Con la muestra, Tania Pardo, comisaria de este espacio artístico del Musac, ha conseguido que el espectador se enfrente a un debate interior en el que no se margine ninguno de los puntos de vista desde los cuales se puede -o se debe- encarar cualquier realidad. En este caso, la acción narrativa se concentra en las huellas por las que aún transitan los ciudadanos de la antigua Yugoslavia y en cómo su realidad no difiere tanto de la nuestra. «Esta exhibición trasciende las ideas», destaca Ivan Grubanov, y es cierto. Si bien la realidad política es una presencia ineludible, tiene la virtud de comparecer ante la audiencia a través de un lenguaje artístico que implica una intensa significación estética, «profundamente emocional», califica Ángel de la Rubia. La muestra -que semeja un bucle en el que prólogo y epílogo intercambian sus papeles- se abre con las imágenes que el artista gallego ha realizado en Bosnia, fotografías que destilan la que podría calificarse como la «vida privada» de la exhibición. En ellas, De la Rubia enfrenta la apacible intimidad de los protagonistas del conflicto con las huellas que ha legado su brutalidad, si bien el artista las dibuja con la serenidad que sucede a la devastación. El otro muro Por su parte, Ivan Grubanov ha presentado un escenario en el que trata de demostrar hasta qué punto «los sistemas semánticos siempre tienen significados interiores». Para ello, inicia el recorrido con un gran muro que detiene el camino del espectador y sugiere de qué manera las ideas políticas son en el fondo barreras de las que no podemos escapar. A continuación, una serie de dibujos trascienden los símbolos cristianos de esta región europea a través de un trabajo de arqueología con el que el artista convierte en iconos una parte fundamental de la historia de los conflictos balcánicos. Por último, un vídeo y tres óleos demuestran cómo los ciudadanos se ven abocados a enfrentarse sin suficiente «armamento» a las avalanchas políticas e ideológicas y de qué forma la voluntad individual queda reducida casi siempre a la nada. Dos maneras de enfrentarse a la misma realidad, la de quien lo hace desde la libertad del «extraño» y la de quien ha vivido inmiscuido en una realidad que le obliga a alejarse de sí mismo. Ambos mediatizados por un conflicto que ya es representación, cultura de consumo y, por lo tanto, puede ser ficcionable . Lugar: Musac. Avenida Reyes Leoneses, 24. Horario: De martes a domingo de 10.00 a 15.00 y de 16.00 a 21.00.

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