La camioneta de la muerte
En el occidente asturiano entre los pueblos de Navia, Boal y Vegadeo, funcionó una camioneta que la llamaban El cangrejo, en la que iba un grupo de falangistas que sacaban a pasear a los habitantes de esos pueblos. Lo normal, según la profesora de Geografía e Historia por la Universidad de Oviedo Irene Díaz Martínez, es que les pasearan en zonas que no eran las suyas. Las dinámicas represivas eran diferentes entre un bando y otro. En el caso republicano los que ejercían esa represión eran de otros pueblos; en el bando nacional solían ser vecinos de los mismos pueblos. ¿Por qué quién mejor que ellos para conocer a sus vecinos y delatarlos? En Asturias las cuencas mineras fueron las más castigadas, afirmó, aunque todavía se está haciendo un estudio en la Universidad que se publicará en breve. Un ejemplo lo tenemos, dijo en la fosa común de Valdediós en Villaviciosa, donde se encontraron 18 cadáveres, entre ellos muchas mujeres. Allí quienes ejecutaron la orden fueron soldados de las brigadas navarras, una orden, añadió, que vino de arriba y fue ejecutada de inmediato, de ahí el que se dieran las dos circunstancias de denuncia, afirmó. Para la profesora Díaz Martínez estas jornadas, que concluirán mañana, tras intensas ponencias, son necesarias porque «otorgan dignidad a quienes padecieron esta represión, porque durante muchos años estuvieron obligados a callar y para los más jóvenes que tenemos un deber de recordar y de aprender y de conocer de que lo que nos contaron no fue la realidad», concluyó.