La basílica cierra al público durante cuatro meses para limpiar las bóvedas y los paramentos
San Isidoro inicia el lunes las obras para devolver el esplendor a la piedra
Es la fase inicial, por 303.200 euros, de la restauración en la que Caja Madrid y Junta invertirán 4,2 millones

Recreación virtual de San Isidoro, sin bancos, realizada por la Fundación Telefónica
Agua, jabón Lagarto y un cepillo de raíz. Este es el equipo básico que se utilizará para limpiar la ennegrecida piedra del interior de San Isidoro. Es lo que los especialistas denominan un «tratamiento suave», que permitirá recuperar la tonalidad original de la piedra, pero manteniendo las huellas que el paso del tiempo y las sucesivas intervenciones han dejado en este monumento. Los trabajos comienzan el próximo lunes, tras cinco años de preparativos y estudios previos, como el escaneado del interior del edificio. El objetivo es devolver el esplendor a la piedra de las bóvedas y los paramentos. La empresa Decolesa, adjudicataria de las obras, que ascienden a 303.200 euros, ha realizado ya algunas pruebas -pequeñas «catas» en las que se aprecia el tono original de los materiales-. El resultado es «espectacular». El humo de las velas y, sobre todo, la calefacción de carbón, han creado una pátina mortecina que resta luminosidad a la gran joya del románico español. La iglesia se cerrará al público durante cuatro meses, justo en la de la época del año con mayor afluencia de visitantes y peregrinos. Tras sopesar otras opciones, según explicó ayer el delegado territorial de la Junta, Eduardo Fernández, se acordó, por seguridad, el cierre temporal de San Isidoro. Los fieles podrán seguir oyendo misa en la vecina capilla de las Siervas de Jesús. Estas obras son la primera fase de una magna restauración, que durará cuatro años y está presupuestada en 4,2 millones de euros, que sufragarán, a partes iguales, Caja Madrid y la Junta. El objetivo es que en agosto, cuando finalicen los trabajos de limpieza de la piedra, comience inmediatamente una nueva fase. El proyecto inicial incluye la restauración de la fachada meridional de la colegiata, que se encuentra en un avanzado estado de deterioro. Los arquitectos conservadores de San Isidoro, Ramón Cañas y Carlos Sexmilo, explicaron que han llevado a cabo un modelo tridimensional del templo en colaboración con especialistas de la Universidad de Valladolid, para «tener una base sobre la que trabajar». Aunque la antigüedad de los paramentos de la iglesia todavía está en estudio, Cañas anticipó que existen fases superpuestas desde el siglo XI hasta prácticamente la actualidad. El abad de San Isidoro, Francisco Rodríguez Llamazares, afirmó que el 28 de abril -día en que comienzan las obras- será una fecha memorable en la historia de la colegiata. «Una fecha que esperábamos con ilusión desde hace cinco años», añadió. El georradar Los expertos han aconsejado aprovechar estas obras para cambiar el sistema de calefacción de carbón por un suelo radiante, lo que obligaría a levantar el suelo y, consiguientemente, facilitaría un nuevo «barrido» del georradar así como alguna pequeña «cata». A finales del año pasado la historiadora Margarita Torres Sevilla efectuó un «barrido» de la basílica con el fin de averiguar qué hay bajo los cimientos del edificio románico y obtener algún «dato» de las primitivas construcciones. Como la primera iglesia construida por los reyes leoneses o restos de algún edificio romano.