Músico
«Intento hacer canciones que tengan rigor literario»
El joven cantautor catalán Dani Flaco presenta en León su último disco, «Fuerzas de flaqueza», dentro de un repertorio que le emparenta con clásicos como Javier Krahe

El cantante catalán Dani Flaco posa con su guitarra eléctrica
Los que llenan los conciertos de Javier Krahe tienen una gran oportunidad de ver a Dani Flaco, alumno catalán aventajado del genio madrileño, y uno de los últimos, por decirlo de alguna forma, cantautores empeñados en demostrar que con una guitarra y una voz se puede llegar al fin del mundo, es decir, a esa carrera de largo recorrido, de cafés concierto de pequeño aforo, de canciones que funcionan a través del boca oreja, y que permite desarrollar una carrera digna y hasta tener beneficios. En eso Krahe es un maestro, que descansa dos meses de vacaciones, como los colegios. Así que el Flaco de Dani, además de buen gusto, tiene un gran referente. Dani Flaco tiene dos discos que quiere presentar en León, hoy en la Sala Studio 54. Por eso, y porque cambia de repertorio como de camisa, lo que dejará en la capital leonesa será un repaso a toda su carrera, ágil y divertido, con ese Salida de emergencia , disco de debut, y con Fuerzas de flaqueza , segundo larga duración. -Dicen algunas promociones que usted es el nuevo Sabina. ¿No es un poco fuerte aspirar a tanto? -Sabina me gusta, claro. Y me gusta Krahe, o Lichis, de La Cabra Mecánica. Oigo mucha música y me gusta de todo. En algunos casos, las comparaciones son peligrosas más que odiosas. Yo voy despacito y aún considerándoles unos maestros, aspiro a tener mi propio lenguaje y música. -¿Cuál es ese universo propio que busca Dani Flaco? -En un segundo disco uno tiene más oportunidad de ser uno mismo. Intento hacer canciones con cierto rigor literario. No quiero cantarle a que llueve por la ventana y te echo de menos. Quiero hacer arte, con pasión. Además, como ahora parece que puedo dedicarme a la música pues creo que en este Fuerzas de flaqueza hay una buena muestra de lo que es mi música. -¿Qué tal se le daba lo de trabajar en la Seat y tocar la guitarra? -Era duro. Pero no había otra opción. Yo tenía claro que quería dedicarme a la música y que lo iba a intentar siempre. Eso era lo primero. Lo que no sé es de dónde sacaba fuerzas para tocar y luego ir a trabajar, pero nunca me planteé otra cosa que no fuera esa. -¿Y cómo cambió todo? -Principalmente, al tener la oportunidad de grabar. Y tampoco te creas que cambian mucho las cosas, salvo el tener todo el tiempo del mundo para la música. En lugar de pagar la hipoteca con el trabajo en la Seat lo pago con lo que gano de los conciertos. Pasé de ser un obrero del metal a un obrero de la guitarra. -Y se atreve en esta gran gira, únicamente, con su guitarra y su voz. ¿Qué veremos en León? -Canciones sin engañar a nadie. Sin trampa ni cartón. Yo hago así las canciones, con la guitarra. No soy de esos que hacen canciones con el microondas. Y al público le doy eso. No sé ni lo que voy a decir entre canción y canción, pero seguro que digo algo. Ni lo que voy a cantar. Será algo cercano. Puede que minoritario, pero ser minoritario tiene la ventaja de que no eres un producto. Aunque la sala de León es un poco grande, ¿no? -¿Sigue en parte esa tradición de cantar rumba catalana? -Algo de eso siempre hay. Porque en Cataluña hay mucha gente del Sur. Por ejemplo, en Bellvitge, que es de donde yo soy. -Conoce a algunos de sus ídolos. ¿Qué opinan de sus canciones? -Pues me dicen que algunas cosas están bien y, si ven algo raro, no se cortan y también me lo dicen. Por ejemplo, que Krahe te diga algo de tus canciones es un honor. Con Lichis hay días que sin preparar nada, si él tiene concierto o yo toco en algún sitio, nos llamamos y quedamos para hacer algo. -¿Cómo empezó a tocar la guitarra? -Pues yo empecé a tocar la guitarra al oír a Mark Knopfler. Me dije: yo quiero tocar así. -¿Se sabrá entonces el punteo del «Sultans of swing»? -Me lo sé. ¡Me aprendí de memoria la versión esa larga de diez minutos! Lugar: Studio 54. Hora: 22.30. Entrada: 7 euros.