Diario de León

Dos nuevas pirámides en Egipto

Redescubren una pirámide en la necrópolis faraónica de Saqara y la cuarta pirámide de Giza, la más alta de todas, dedicada al hijo de Keops, que quiso superar a su padre

Publicado por
agencias | el cairo
León

Creado:

Actualizado:

Un equipo de expertos egipcios ha vuelto a descubrir los vestigios de una pirámide que permaneció cubierta por la arena desde el siglo XIX, en la necrópolis faraónica de Saqara, a unos 20 kilómetros al suroeste de El Cairo. El anuncio lo hizo ayer el egiptólogo Zahi Hawass, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades, en un comunicado en el que precisa que la pirámide esta ubicada al lado de la pirámide del faraón Titi, el primer monarca de la dinastía VI (2354-2374 a.C.). Los vestigios de la pirámide fueron señalados por primera vez por Karl Richard Lepsius (1810-1884), el fundador de la ciencia de la egiptología, recordó Hawass. Las ruinas, que fueron descubiertas en excavaciones realizadas últimamente, incluyen la entrada, los muros y la cámara funeraria, en la que se encontró un pedazo de un sarcófago de granito, explica el responsable egipcio. Asimismo, en el mismo lugar los expertos hallaron la tapa del féretro y una fosa que contenía los «canopes», o vasijas en las que eran conservados los órganos del difunto. Hawass dijo también que hasta ahora se desconoce a quién pertenece la pirámide y en que periodo fue construida, ya que algunos expertos afirman que fue erigida durante el Imperio Antiguo, mientras que otros sostienen que lo fue durante el Imperio Medio. Sin embargo, el jefe del CSA cree que esa pirámide es el sepulcro del faraón Menkauhor Kaiu, que reinó en Egipto entre los años 242-2414 a.C., durante la dinastía V. Lepsius viajó a Egipto y exploró Giza, Abusir, Saqqara y Dahshur, donde descubrió 67 pirámides y más de 130 tumbas de nobles. La cuarta pirámide de Giza La llamada «cuarta pirámide» sería más alta que las que conforman el conjunto de Giza, de acuerdo con los datos recabados durante 12 años de investigación por el egiptólogo Zahi Hawass. Construida después de la de Keops -por lo que en realidad sería la segunda del conjunto formado por las de Giza y Abu Rawash-, la nueva pirámide está fuera de las rutas turísticas. Se puede ir desde El Cairo en taxi pero el acceso no resulta fácil, por lo que puede resultar complicado llegar hasta la pirámide si no se ha visitado el lugar anteriormente. Según Hasan Abd El Razek, experto en esta llamada «pirámide perdida», el acceso a ésta pirámide es limitado por el gobierno -pues se encuentra en una zona militar-, y son pocos los que han ingresado al recinto; no se paga por la entrada. «Se tenían noticias de esta pirámide desde el siglo XIX, pero fue hasta hace doce años que comenzaron a hacerse investigaciones serias al respecto; los resultados son sorprendentes, se trata de algo que podríamos llamar una pirámide perdida», dijo Hasan Abd El Razek. De acuerdo a la leyenda, su construcción tuvo lugar hace casi cinco mil años, y representó una carrera contra el tiempo. En tan sólo siete años, mientras ganaba poder y llegó su muerte, Radjedef quiso superar los éxitos de su padre, el gran Khufu -o Keops-, el faraón más poderoso hasta ahora conocido. Al querer diferenciar su pirámide de la de su progenitor, Rahjedef la construyó en Abu Rawash. Olvidada y saqueada Sin embargo, lo que logró fue que la edificación fuera olvidada y saqueada hasta quedar en ruinas. Incluso, muchos de sus bloques fueron usados para construir edificios en El Cairo. Y aunque aunque pudiera parecer desconectada de las tres pirámides de Giza, está relacionada por haber sido construida por un miembro de la misma familia real. La zona de la «pirámide perdida» podría abrirse al público en el 2010. Hasta hace poco, se creía que esta pirámide no había sido concluida. Actualmente, los arqueólogos saben que la edificación no sólo fue terminada, sino que era de tamaño similar a la pirámide de Micerinos y que sus bloques de piedra fueron utilizados durante siglos para construir otras edificaciones. Con 106 metros en cada uno de sus lados y 68 metros de altura, en sus alrededores había cementerios de los periodos predinástico, antiguo y grecorromano. El sitio está cerrado al público ahora y, según Hawass, seguirá así hasta el año que viene. Estas son las políticas que han caracterizado y han hecho polémica la carrera del egiptólogo, pues cree que el turismo es el principal enemigo del patrimonio arqueológico de su país.

tracking