Diario de León

| Crónica | La apoteosis de la despedida |

Aquel torero que iba para esquiador

El Fandi reconoce que su presencia en León se ha convertido ya en una fecha obligada de su calendario particular

David Fandila «El Fandi» , junto a Marco Antonio Herrero en el momento de la entrega del vino

David Fandila «El Fandi» , junto a Marco Antonio Herrero en el momento de la entrega del vino

Miguel Ángel Zamora
León

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David Fandila se hizo un poco más Fandi ayer: «Le he cogido cariño a esta feria, por eso le he dedicado el primer toro al doctor que me atendió el año pasado cuando sufrí el percance que tuve aquí». Este año también tuvo su susto «pero solamente fue un revolcón, me he llevado un golpecillo en el muslo, pero no ha sido nada». Le recordaron el doble par de banderillas que ligó al segundo: «El toro se estaba parando mucho y había que hacer algo para animar el tema». Agradeció los consejos de Enrique Ponce durante buena parte de la tarde: «Es un gusto escuchar a una figura de su talla. Es increíble que siempre esté igual, que no es un defecto sino una virtud tremenda. Yo tengo 27 años, pero él ya es un torero consagrado y ahí sigue». Firmó el granadino los dos capotes de sorteo antes de pasar por el trámite de pesarse para recibir su peso en botellas de vino de Don Suero. La báscula cantó 75 kilos y otros tantos litros se llevó el aspirante a esquiador que un día decidió cambiar la nieve por la arena y convirtió sus quehaceres en un espectáculo. Marco Antonio Herrero, delegado de ventas de Bodegas Vile y Pablo San José dirigieron el acto, en su doble condición de empresa y aficionados. En el turno de preguntas al moderador por parte del público, el debate surgió firme en torno a la idoneidad de los trofeos otorgados en la sesión y a cuestiones como la pujante feria de Santander, que poco a poco «y por el esfuerzo de las instituciones ha conseguido hacerse un lugar en el escalafón nacional de primer orden cuando durante mucho tiempo se perdió mucho dinero en esa feria». Asuntos taurinos, emociones diversas y el deseo de que el próximo año se mantenga el nivel. Todo sea por el toro.

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