El veterano actor dará vida hoy a algunos de los mejores personajes del Siglo de Oro español
El Brujo se mezclará esta noche en León entre pícaros y místicos
Rafael Álvarez inicia hoy el ciclo teatral «En verano vamos al grano», que tendrá lugar todos los jueves
El actor Rafael Álvarez El Brujo ha confesado en alguna ocasión que no se cansa de estar solo en escena, porque así trabaja a su manera y se lo pasa mejor. Esta noche en León inaugura, con la obra Entre pícaros y místicos, el ciclo En verano vamos al grano -cuyo título hace referencia a la plaza en la que tendrán lugar las representaciones todos los jueves de julio y agosto-. El artista cordobés, que lleva mucho tiempo desarrollando el género del monólogo, pretende mostrar al público representaciones basadas en textos clásicos de una forma relajada y ágil, consciente de que el teatro clásico es muy desconocido y que muchos espectadores siguen considerándolo aburrido. El Brujo, que hace unos meses recibía en Ponferrada el Micrófono de Oro dedicado al teatro, ideó el montaje que hoy presenta en León tras una visita al museo egipcio de El Cairo. La obra habla del hambre como metáfora esencial que une a los pícaros y a los místicos y se estrenó a finales del pasado mes de junio en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro (Ciudad Real). El Brujo estará «acompañado» en el escenario por el inmortal Lazarillo de Tormes y el otro gran pícaro de la literatura española, el buscón don Pablos, creado por Quevedo, y los místicos Santa Teresa de Jesús (con el texto Vivo sin vivir en mí ) y San Juan de la Cruz ( Noche oscura del alma ). Una combinación «explosiva». Una hora en la que el actor no dará tregua a los espectadores. A todos estos pícaros y místicos, el actor les pone nombres y apellidos. Porque, sin duda, esa colección de personajes del Siglo de Oro no nos quedan tan lejos. «El píjaro» «Los lazarillos que le roban el queso al ciego son los negros que llegan en patera y tienen que vender lo que sea, y los místicos son toda esa gente que es capaz de pasar por encima de las las miserias del mundo, admirar la belleza y quedarse con ella». Y también hay híbridos, como el píjaro, un poco pícaro y un poco pijo o, lo que es lo mismo, un pijo jeta... Rafael Álvarez tiene la habilidad de conducir al espectador por senderos tan distintos como la mística y la picaresca para que desemboque en la conclusión de que «los libros de pícaros son libros místicos en clave profana». Quienes ya han visto Entre pícaros y místicos aseguran que El Brujo, una vez más, demuestra sobradamente su talento como gran contador de historias. Desde el primer minuto es capaz de hacer perder cualquier recelo de los espectadores hacia los textos clásicos. Y, también desde el primer minuto, el actor es jaleado con sonoras y espontáneas carcajadas del público, que saben reconocer las inagotables ocurrencias de este actor que desborda misticismo y picardía. Porque, indudablemente, hay que ser muy ingenioso para mezclar la profunda poesía mística con las surrealistas aventuras de ese género tan español como es la literatura picaresca, con el reto añadido de estar solo en el escenario, y todo ello sin que el público pierda un ápice de interés durante más de una hora de espectáculo; un espectáculo con la música en directo del violinista Javier Alejano. Lugar: Plaza del Grano. Hora: 22.00. Entrada: gratuita.