| Reportaje | Música tradicional |
El sonido del viejo reino
Profesor vocacional, arreglista y especialista en acordeón, Dino Abril presenta su nuevo disco, «Mis favoritos», una selección de temas populares que reune desde pasadobles y jotas hasta valses
El acordeonista Dino Abril presenta su nuevo disco, «Mis favoritos», una selección de música popular
Veterano y emblemático músico, profesor vocacional, arreglista y especialista en acordeón, Dino Abril constituye el defensor que más se ha entregado en León en favor de este instrumento, muy popular en el viejo reino, y, además, el que mejor ha venido aunando los sones populares con los clásicos a lo largo de la historia desde su invención en el siglo XIX. Después de varios trabajos discográficos en el mercado, Abril acaba de sacar al mercado Mis favoritos (DCL) un disco en el que el protagonista es la «música popular. En este disco hay de todo pero sobre todo, música para bailar» afirma Dino Abril. Editado en León, el disco incluye 15 temas nuevos, entre los que pueden encontrarse desde pasodobles hasta jotas. En este disco colaboran Raquel Ordoñez -dulzaina y gaita- y Sonia Ordoñez -pandero y caja-. De nacimiento conquense pero leonés de adopción y corazón, los maestros de Dino Abril fueron Ángel Villena, Lamberto González, Benigno Prego y, en armonía y composición, Ángel Barja. Su experiencia es amplísima como concertista, director y docente, y como componente de bandas ha recorrido todo León. Abril comenzó muy joven a interesarse por el acordeón. Y desde entonces ha recorrido con su música España y países extranjeros como Turquía, Gracia, Bulgaria o Palestina. «El acordeón está otra vez en auge. Ahora, en los conservatorios hay asignaturas de este instrumento. Antes no era así. Cuando yo empece a estudiar consideraban el acordeón como un instrumento de romería o popular» señala Abril que reconoce que para aprender a tocar este instrumento «hay que ser muy esclavo del acordeón». Ademas, cree que los acordeonistas leoneses tienen un buen nivel y que «hay gente de todas las edades que se interesa por este instrumento. En Babia, hay mucha afición». Abril recuerda que «entre mis alumnos ha habido gente de todas las edades. El alumno más pequeño que tuve tenía 8 años y venía con su padre. En el concierto de fin de curso tocaron los dos juntos y fue muy bonito».