Pilas bautismales, pilares, columnas... salen a la luz en el campo o en casas de particulares
Restos del monasterio de Cigoñola siguen apareciendo en La Sobarriba
Se trataría de uno de los cenobios más antiguos de León, de los primeros tiempos de la Reconquista

Capitel del monasterio que se guarda en el Museo de la Catedral
El verano pasado, durante la preparación de unos terrenos situados entre los pueblos de Tendal y Villavente para la construcción de una planta de placas solares, aparecieron muros y tumbas que se supusieron pertenecientes al antiguo monasterio de Santa Cruz de Cigoñola o Ciguñuela, uno de los más antiguos de la región leonesa y datado en los primeros tiempos de la Reconquista. El investigador Juan Luis Puente, ahora, ha informado de que no está tan claro si esos restos corresponden exactamente al monasterio o al poblado en el cual se instaló aquél: lo que está claro es que en la zona siguen apareciendo restos del que otrora fuera un poderoso centro monástico. Puente argumenta esa duda alegando que las tumbas encontradas son más pequeñas y toscas que otros grandes sarcófagos de piedra aparecidos en casas de particulares -algunos vecinos de la zona tienen esas tumbas en la cuadra para meter la leña; y también han venido usando grandes pilares horadados como bebedero para las gallinas-. Las tumbas más humildes serían las de los vecinos de aquella antigua población, y las más grandes, de los magnates o altos eclesiásticos del citado monasterio. Pero hay más: una pila de agua bendita -hoy desaparecida- que se conservaba en la iglesia de Golpejar, grandes piedras en las esquinas de algunas casas de adobe, material de construcción noble sacado con la reja en pleno campo -los labradores de la comarca siempre se han quejado de lo difícil que era arar estos campos por la abundancia de materiales de este tipo- y dos grandes capiteles de estilo ramirense que hoy en día se conservan en el Museo de la Catedral de León y que algunos, erróneamente, atribuyen a la primitiva Catedral románica, a decir de Juan Luis Puente. Los restos de paredes y tumbas hallados el año pasado entre Tendal y Villavente fueron excavados y estudiados por el servicio de arqueología de la Delegación de la Junta, que aún -a pesar del tiempo transcurrido- no ha dado a conocer públicamente ninguna conclusión sobre el yacimiento. En todo caso, son buena prueba de que León, antes de su conversión en capital del reino, estaba densamente poblado y no «abandonado» como sostenían algunos.