La mayoría de los santuarios tienen un origen precristiano y en todos ellos tuvieron lugar milagros
Viñayo: «El fervor popular por las romerías religiosas en León aumenta»

Imagen de una de las fotografías de la exposición
El abad emérito de San isidoro, Antonio Viñayo, abre hoy la décima edición del ciclo Descubre tu patrimonio . Estas jornadas, patrocinadas por la Fundación Hullera Vasco Leonesa, abordan en esta ocasión La religiosidad popular en tierras leonesas y contarán con conferencias de José Luis Puerto, Máximo Cayón, Francisco Javier Rúa y Jesús de Celis. La primera de las charlas se celebrará hoy bajo el títuar de Las romerías en tierras de León . Antonio Viñayo subraya que las romerías y rogativas siempre han tenido el objetivo de solicitar favores a la Virgen y a los santos. El abad emérito de San Isidoro resalta el hecho de que todos los santuarios tienen un titular y precisa que santuario y peregrino son dos ideas estrechamente ligadas. «No hay santuario sin peregrinos ni peregrinos sin santuario», explica. Viñayo -que precisa que en León hay alrededor de 500 santuarios y alrededor de dos mil romerías- hace hincapié en el hecho de que las romerías comenzaron con el cristianismo, pero no así los lugares dedicados al santo. En este sentido, recalca que en la mayoría de los casos los santuarios se encuentran en lugares donde los nativos ya acudían a ofrecer sacrificios o a adorar a sus dioses. Por lo general, estos lugares siempre se encuentran en rincones de la naturaleza que, por sus características fisícas, hacían más fluida la comunicación con la divinidad. De esta manera, los religiosos cristianos respetaban los «emplazamientos mágicos» y construían sobre ellos ermitas con el fin de aprovechar de esta manera el fervor popular por estos espacios. Antonio Viñayo asegura que no se sabe a ciencia cierta cuál es el santuario más antiguo de la provincia, y cita el de Castrotierra, en La Bañeza, y el de Camposagrado. Pelayo y Almanzor En este último, se han encontrado pozos que se creen pudieron haberse horadado en época prehistórica. Sin embargo, la leyenda establece que estos pozos se construyeron por las tropas de Pelayo en una batalla que éstas libraron contra Almanzor. A pesar de los doscientos años que separan a ambos, la devoción asegura que al iniciarse la reconquista, tuvo lugar en Camposagrado una gran batalla contra los musulmanes comandados por Almanzor. Don Pelayo fue avisado en sueños por el Apóstol Santiago de que acampara en la zona. Uno de los guerreros de Don Pelayo, el capitán Colinas, excavó en una noche trece pozos que sirvieron de refugio a los cristianos contra el ataque sarraceno. Durante esa noche ocurrieron multitud de prodigios que presagiaron el triunfo en la batalla, atribuidos a la Virgen que el ejército portaba con ellos. En agradecimiento, el propio Don Pelayo fundó la ermita de Camposagrado. Asimismo, todas ellas son cuna de milagros. Entre los prodigios más famosos hay que destacar el de La Virgen del Camino o el de la del Castro. En el primero de los casos, se cuenta que en cierta ocasión, un musulmán encerró a un cristiano en un arcón y se sentó encima. Cuando el infiel se dio cuenta, el cautivo había conseguido escapar y estaba en La Virgen. Antonio Viñayo asegura que, contra lo que podría pensarse, las romerías van en aumento, de la misma manera que el fervor popular por estas celebraciones religiosas. «Todo es lo mismo, pero mejor», subraya el canónigo. Así, el anterior abad de San Isidoro explica que cada vez son más el número de fieles que se acerca hasta estas rogativas. «Antes nos reuníamos cien personas y ahora son cinco mil o seis mil», manifiesta.