Teresa Berganza: la voz a ti debida
LOS LEONESES estamos de suerte. Y los profesionales y aficionados a la lírica más. Poder tener entre nosotros, durante cinco días cada año, a una de las más grandes cantantes de todos los tiempos como es la mezzosprano Teresa Berganza, no sólo es un lujo pocas veces valorado como se merece sino un milagro que cada 12 meses vuelve a hacerse realidad gracias a Eutherpe, esa undación modélica y prestigiosa que, sin ánimo de lucro y con escasísimas ayudas de las instituciones apoya de verdad a los jóvenes, con hechos y no con palabras, logrando lo imposible al traer hasta nuestra ciudad a los mejores pianistas del mundo para que impartan sus conocimientos, a los mejores directores para que enseñen a los jóvenes que ha elegido esa carrera, a grandes orquestas o a los mejores cantantes que como Berganza, cancelan otros compromisos para poder estar en León en su cita anual con Eutherpe y sus alumnos. Y todo eso sin coste alguno para los aficionados. Por eso cada vez que aparece en los medios las convocatorias de sus cursos, llueven las peticiones y alumnos de los cinco continentes se desplazan a León como lo han hecho ahora Italia, China, Hungría, Guatemala, Méjico y España han sido los lugares de procedencia de los siete alumnos seleccionados para esta clases magistrales, de cuatro días de duración y en la que ha estado como maestro acompañante el pianista y repertorista del Teatro Real, Miguel Huertas, un joven al que lo leoneses conocen muy bien por haber sido intérprete y acompañante destacado de numerosas figuras del canto y la lírica que han pasado por León. Lourdes Cossich García (Guatemala), Estefanía Avilés Fernández (Mexico), Ramón Farto (España), Fan Xié (China), Patricia Seral (España), Károly Szemerédy (Hungría), Isabella Amati (Italia), fueron los elegidos por la propia cantante como alumnos activos y quienes el pasado domingo ofrecieron un hermoso concierto de clausura, en el que las enseñanzas de Berganza se mostraron al desnudo en cada uno de estos futuros cantantes algunos de los cuales, como el húngaro Karoly, la china Fan Xié o la italiana Isabella Amati, ya puede decirse que «vuelan» con sus propios medios ofreciendo recitales e iniciando una carrera esperanzadora dedicada al canto. Seguridad, fraseo, gestualidad, entonación, escenografía, vocalidad y toda la técnica y sobre todo la experiencia que Teresa Berganza ha acumulado en 52 años de cantar con los mejores directores del orbe en los más prestigiosos teatros, es lo que día a día ha ido dejando en cada alumno, sin escatimar esfuerzos. Para que luego nadie les engañe con técnicas equivocadas, con vocalidades imposibles o con gestos y movimientos que nada tienen que ver con lo que están cantando. Berganza estuvo una vez más en León y tal vez vuelva muy pronto como presidenta del patronato que regirá los destinos del Centro de Música Histórica del Emperador, pero mientras tanto su legado ha quedado más cercano y vivo que nunca entre nostros.