La antigua caja fuerte del Banco Central, hoy sede del Instituto Cervantes, acogerá este misterio
Halffter depositará su legado artístico en la Caja de las Letras
El compositor leonés decidirá en qué fecha se leerán los papeles que encerrará en la sede de la calle Alcalá

El director y compositor leonés Cristóbal Halffter recibirá el próximo jueves el reconocimiento del
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El compositor leonés Cristóbal Halffter depositará el próximo jueves los documentos y objetos de su elección en la antigua caja fuerte del Banco Central, hoy sede del Instituto Cervantes, convertida en la Caja de las Letras desde que el centenario escritor Francisco Ayala inauguró este espacio acorazado hace dos años guardando un documento secreto que no podrá leerse hasta dentro de 50 años.
A las once de la mañana del día 15 el músico leonés entregará su legado personal al Instituto Cervantes para ser depositado en una caja de seguridad cuyo número aún no ha sido facilitado.
Con este acto el Instituto Cervantes pretende reconocer la trayectoria del director y compositor de origen villafranquino. Para arropar el homenaje, la institución dependiente del Ministerio de Cultura ha preparado un concierto a cargo de los solistas del grupo Plural En-semble, Alberto Rosado (piano) y la violinista búlgara Ema Alexeeva, quienes interpretarán varias obras compuestas por Halffter:
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También se celebrará una mesa redonda para abordar la obra de Cristóbal Halffter, con la presencia del propio músico, en la que intervendrán el compositor Tomás Marco; el catedrático de Musicología de la Universidad Complutense de Madrid Emilio Casares; y el director del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, Jorge Fernández Guerra.
La Caja de las Letras dispone de 1.800 cajas de seguridad para albergar los textos y documentos que quieran aportar escritores, cineastas, músicos, artistas, científicos y arquitectos. «Una capilla de la cultura y no del dinero», como la definió el ministro César Antonio Molina. Tres días antes de recoger el Premio Cervantes, el poeta Antonio Gamoneda depositaba en la Caja de las Letras «un pequeño misterio» -”como lo definió el poeta leonés-”, que permanecerá bajo llave hasta el 2032. En aquel momento, el autor de Edad afirmó que era muy satisfactorio llevar a cabo «esta extraña operación de poner en manos del Instituto Cervantes un legado para el cual soy yo el que marca el año de apertura, una fecha que he señalado con la confianza de que continuaré vivo».
La bioquímica y discípula de Severo Ochoa Margarita Salas depositó en febrero del año pasado en la Caja de las Letras el primer cuaderno de protocolo científico sobre el código genético, resultado de sus investigaciones junto al premio Nobel Severo Ochoa en su laboratorio de Nueva York en los años 60. La cubana Alicia Alonso entregó al Instituto Cervantes en abril un manuscrito que podrá leerse dentro de 20 años y en el que explica lo que significa para ella ser la primera hispanoamericana y la primera bailarina clásica que merece el «precioso» honor de perdurar en la memoria de la cultura. El poeta y premio Cervantes Juan Gelman encerró en la Caja de las Letras un pergamino antiguo envuelto en satén rojo, que no se podrá leer hasta el 3 de mayo del año 2050 y que «servirá para futuros poetas».