El Foro Quevedo dedicó su segundo debate a analizar la trayectoria del premio Cervantes leonés
Gamoneda finaliza sus memorias: «Ya las he grapado y entregado»
«Es un hombre de su tiempo, es decir, es un hombre de todos los tiempos», dijo Andrés Sorel

Antonio Gamoneda y Andrés Sorel, durante la sesión del Foro Quevedo desarrollado ayer en San Marcos
león
El Foro Periodístico Quevedo dedicó ayer su segundo debate a analizar la significación literaria y la íntima relación con León del premio Cervantes Antonio Gamoneda. Junto al escritor Andrés Sorel, el catedrático y crítico literario José Enrique Martínez y el presidente de la Asociación de Periodistas de León, Francisco J. Martínez Carrión, Antonio Gamoneda confirmó que ya había puesto punto y final a unas muy esperadas memorias de sugestivo título, Un armario lleno de sombras . «Ya están grapadas y enviadas a mi agente -”aseguró-”. No sé si se publicarán en dos meses o seis, pero ahí están».
El encuentro, que tuvo lugar en el salón Antiguo Auditorio del Hostal de San Marcos, sirvió también para dar a conocer la aparición del libro Iluminaciones. Antonio Gamoneda , del secretario de la Asociación Colegial de Escritores de España Andrés Sorel. Una biografía íntima que «radiografía» la historia humana del poeta y de la ciudad de León como espacio en la que ésta se desarrolla, en palabras de Martínez Carrión. No obstante, este libro tendrá su correspondiente presentación en sociedad dentro de algunas semanas.
Del mismo modo que se dijo de Shakespeare, abrió el fuego Sorel con una afirmación categórica. «Es un hombre de su tiempo, que es lo mismo que decir que es un hombre de todos los tiempos», un creador que, como Kafka, se adelanta a su tiempo mostrando e «intuyendo», más que sabiendo, la «verdad de su tiempo» e incluso de los «tiempos por venir». Y es que escribiendo Iluminaciones , Sorel llegó a la comprensión no sólo de lo que ocurrió en aquellos oscuros años de posguerra en los que al niño Gamoneda, viendo los camiones y vagones cargados de presos, «se le posó en la boca el sabor del óxido», sino también lo que sucedió en su ciudad natal, Segovia, «y en toda España». «Explicándose a sí mismo, explica la época que le tocó vivir», recordó.
Por su parte, el catedrático y crítico literario del Diario José Enrique Martínez no dudó en calificar de «espléndido» el libro de Sorel, sobre todo por su capacidad de «recrear los preámbulos de la guerra civil en León a través de la mirada asombrada de un niño». Una «huella» que permanecerá para siempre en la memoria del autor del Libro del frío y que está magníficamente contada por Andrés Sorel, quien también muestra en Iluminaciones una ciudad «cuyo panorama cultural era un desierto».
Fue el propio Gamoneda quien cerró el acto recordando que la «poesía ornamental» «no me interesa en absoluto» sino la que «intensifica la vida» y con «voluntad de potenciar el lenguaje». También quiso dejar claro que la obra Extravío en la luz, que se editará en breve, no es un poemario suyo como tal, pues, además de sus seis poemas, hay textos de su hija y veinte grabados de Juan Carlos Mestre.