«Las mujeres entraron en el conflicto, pero no alcanzaron derechos»
La irrupción de las mujeres en la Guerra de la Independencia es uno de los aspectos que aborda Jean René Aymes en su nueva entrega sobre la efeméride: «Es muy llamativa la forma en que las mujeres entraron en la actualidad como guerrilleras o auxiliares de los guerrilleros, con el fusil, como cantineras y como enfermeras, pero se produjo una entrada de las mujeres hacia un papel político público y hay que decir que los liberales tampoco hicieron mucho a favor del advenimiento político de las mujeres», señala el catedrático emérito.
Aparte de los «héroes» y «villanos» más afamados, como el cura Merino y El Empecinado, Aymes aborda también los colectivos como aquellos que dejaron aflorar sus intereses más egoístas como «los defensores a machamartillo del antiguo régimen, del clero retrógrado y fanático» o los «latifundistas andaluces que escogieron la resistencia antinapoleónica para no ser desbordados por la resistencia popular e impedir que los jornaleros se aprovecharan de la anarquía para ocupar tierras y concluir el feudalismo».
Entre las víctimas, el historiador francés se ha fijado especialmente en gentes de las zonas rurales y ciudades que «padecieron la ocupación constante e intermitente de las tropas francesas, españolas o inglesas. Fueron víctimas de una guerra total que duró años». Los alistamientos forzados, la emigración y el saqueo fueron las tres consecuencias «colaterales» de la invasión para la población civil de principios del XIX en España.
Otro «fenómeno de magnitud excepcional» fueron -”agrega Aymes-” los «miles de deportados» a Francia tanto soldados como rehenes civiles, los campos de concentración y los centenares de personas que engrosaron batallones de trabajadores en la costa del Atlántico para desecar marismas y cavar canales. También hubo deportados franceses en España levantando los pontones en Cádiz y Cabrera. Y víctimas, en general, del maltrato por la penuria, la escasez y la mala voluntad de los prefectos», señala Aymes.