| Reportaje | Arte del país del sol naciente |
Grabados del mundo feliz de los samuráis y las geishas
El palacio de Botines presenta estos días una exposición de grabados japoneses del siglo XIX, pertenecientes a las ricas colecciones del Museo Oriental de Valladolid

Yoshitoshi está considerado el mejor artista japonés del siglo XIX
león
El arte japonés, aunque ha servido de inspiración a innumerables artistas occidentales de los últimos cien años, sigue siendo un perfecto desconocido. Por eso asombra contemplar toda la belleza, el colorido y la intensidad dramática de la impresionante serie de grabados de Yoshitoshi y su escuela, realizada en la segunda mitad del siglo XIX y que pueden verse, hasta mediados del próximo mes, en el palacio Botines de Caja España.
La colección pertenece al inagotable fondo del Museo Oriental de Valladolid y se agrupa bajo el título Ukiyo-e , que puede traducirse como Pinturas del mundo flotante . Este estilo artístico nació en Japón, concretamente en Tokio en el siglo XVII, y floreció durante los siguientes doscientos años. En la muestra pueden verse 58 grabados en color, una tercera parte de los que atesora el Museo Oriental. En la amplia temática de estos grabados se habla de la naturaleza de los hombres, de los espíritus y de los dioses, de mitología e historia, de literatura y teatro, y de la tradición y la modernidad de la época.
Blas Sierra de la Calle es el comisario de la exposición y es también el autor del monumental catálogo -”casi quinientas páginas-”, en el que se estudian todos y cada uno de los grabados de la colección del Museo Oriental y que ha sido patrocinado por la Obra Social de Caja España.
Aprovecha el momento
«En estos grabados nos encontramos -”comentó el comisario de la muestra-” con representaciones de la naturaleza, los almendros en flor... es el mundo del vino, de las mujeres hermosas, del canto-¦en definitiva son la representación del mundo flotante, de un mundo feliz. Goza de la alegría de vivir, goza del tiempo presente, disfruta de la vida y de la belleza que te encuentras a tu alrededor. Esa es la filosofía que se esconde en estos maravillosos grabados». Yoshitoshi es el artista más importante del Japón de finales del siglo XIX. «Y ésta es -”dijo Blas Sierra-” una exposición dedicada a él y a su escuela. Eso la convierte en una auténtica primicia. De sus discípulos hay poquísimas publicaciones, no sólo en España, sino en cualquier país occidental. Son pintores que han vivido un poco a la sombra del maestro, pero que tienen una indudable importancia, incluso me atrevería a decir que en algunos casos superan al maestro».
Los grabados representan a dos mundos bien diferentes: el de los samuráis y el de las mujeres hermosas, las geishas. Los famosos guerreros japoneses son ejemplo de fidelidad a su señor y a sus tradiciones, y son seres de vida efímera, son fantásticos guerreros que siempre están a punto de desaparecer en la vorágine de la guerra, y que por eso disfrutan al máximo del momento presente. Cada grabado cuenta una historia, incluso con leyendas que relatan las glorias de unos y las virtudes de las otras. Toda la enigmática y rica tradición del país del sol naciente se encuentra representada en las maravillosas imágenes que pueden verse estos días en el edificio Botines.
Horario: laborables de 19.00 a 21.00, festivos de 12.00 a 14.00. Hasta el 19 de abril.