Marta Angelat dirige «El enemigo de la clase», una adaptación de la obra de Nigel Williams
Seis adolescentes violentos asaltan hoy el escenario del Auditorio
Eloy Yebra y Críspulo Cabezas, célebres por el filme «Barrio», protagonizan este montaje
león
La delincuencia en las aulas. El enemigo de clase , escrita por Nigel Williams, aborda los problemas de los alumnos de una escuela media de un barrio marginal. Un grupo de seis estudiantes, verdaderos vándalos, aguardan un nuevo profesor -”una nueva víctima-” que nunca llega. En la espera, ellos mismos empiezan a darse clase y comienzan las iras y burlas sobre este profesor improvisado. Los estudiantes conflictivos asumen el control de la clase y empiezan a contar las dramáticas historias de sus vidas, sus temores y esperanzas. Y, en medio, un profesor (Jordi Soler) un hombre gris que ha aparcado su vocación para esperar ansioso a que le llegue la hora de jubilarse.
Es una «obra de resistencia», perteneciente al llamado teatro civil, muy conocido en Italia y Alemania, en el que la realidad más inmediata y olvidada sale a la luz en forma de gran metáfora sobre la vida.
Aunque la obra fue escrita hace más de tres décadas por Nigel Williams, Germinal Producciones rescata ahora una trama que sigue de rigurosa actualidad. Apenas ha cambiado el lenguaje y el vestuario de los adolescentes, pero los conflictos perduran.
Críspulo Cabezas (Sapo) y Eloy Yebra (Bombilla), conocidos por su papel de adolescentes marginados en la película Barrio, de Fernando León de Aranoa, retoman ahora los personajes de dos jóvenes igualmente conflictivos. Los espectadores irán descubriendo las personalidades de un líder que acaba solo (Mazas), un joven que trata de darle un poco de esperanza al resto del grupo (Bombilla) y un ultraderechista cercano a la ideología de los skinhead (Sapo), que refleja su falta de cariño en una imagen de superioridad. Y también a una especie de animador que padece un conflicto interno sobre su propia identidad sexual (Conectingpipol), un pirómano enfermo de origen latinoamericano que vive a medio camino entre el reformatorio y la escuela (Chanas); y, por último, a un marroquí (Falafel), que se siente totalmente aislado del mundo que le rodea.
Durante 90 minutos los espectadores conocen a estos «demonios». Marta Angelat confiesa que su reto al dirigir esta obra era «hacer aflorar a la superficie sus debilidades, sus miedos, sus frustraciones, el dolor que guardan en sus corazones y que esconden cada uno bajo una coraza distinta».
La puesta en escena de El enemigo de la clase está arropada por una música con ritmos hip-hop y reggae que ha sido creada por dos de los intérpretes a través de sus respectivos grupos: Tcap y Garou & La Meca 55.
Lugar: Auditorio Ciudad de León.
Hora: 21.00.
Entradas: 20 euros.