| Crítica | Música |

Éxito exultante tras 280 años de silencio

Personalidades del mundo de la lírica,la escena y la política acudieron al brillante estreno de «Parténope» en el Auditorio

La puesta en escena de «Parténope» fue espectacular

Publicado por
Miguel Ángel Nepomuceno
León

Creado:

Actualizado:

león

La que puede llamarse puesta de largo oficial del Centro de las Artes Escénicas y las Músicas Históricas (CAEMHIS), con futura sede en León, tuvo lugar el pasado martes en el Auditorio con la presencia de numerosas personalidades del mundo de la lírica, la escena y la política junto a directores y gestores de los diferentes teatros líricos del país. Incluso una delegación italiana, con su embajador Pascuale Torrecciano a la cabeza, acudió al aclamado y esperado estreno mundial de la ópera barroca Parténope , que llevaba durmiendo el sueño de los «injustos» desde hace 280 años.

Ni que decir tiene que la expectación despertada por tan traída y llevada ópera -”que debió ser el estreno absoluto del centro hace un mes en lugar de la coral que se trajo-”, pudo al fin calmarse un poco el pasado día 14, cuando se puso en escena en el Bergidum ponferradino como catalizador de las reacciones de un público que se las tendría que ver con un argumento de hace casi tres siglos, trasnochado, confuso y nada atractivo. Tuvo su merecido éxito y León la reestrenó con todos los honores el martes pasado repitiendo y acrecentando ese clamor que la calificaba como una de las mejores óperas barrocas de «todos los tiempos». ¿Qué tiempos?

Lo cierto es que continuó sin haber presentación alguna de lo que era este centro, como tampoco la hubo el día oficial de la inauguración, y los descuentos en los precios se dieron dos días antes de la función, cuando la mayoría de las personas ya habían sacado sus localidades y los menores de 25 y mayores de 60 habían pagado ya 15 y 10 euros más, respectivamente.

Pero lo importante del hecho es que todo resultó redondo.

Parténope llegó y triunfó. Utilizando el humor como denuncia y la música como vehículo aglutinador de un drama confuso para el espectador, la ópera estuvo dividida en tres actos con seis personajes principales, sin contar los dos que daban vida a Eurilla y Beltramme en los entreactos cómicos de Domenico Sarro y que fueron, sin duda, los más aclamados de la obra.

Grandioso y detallista

Pero si la trama resultó un tanto complicada, no sucedió lo mismo con todo lo que rodeó a la soberbia producción realizada por el Centro de las Artes Escénicas y las Músicas Históricas, pues tanto la impactante puesta en escena de Ricardo Sánchez Cuerda, de una suntuosidad y empaque inusuales, como el preciosista y cuidado vestuario de Jesús Ruiz, la vistosa coreografía de Yolanda Granado o la puntillosa y siempre imaginativa dirección de escena de Tambascio arropada por unos decorados grandiosos que recordaban a los deslumbrantes espacios de Paladio, todo resultó una lujosa sinfonía de luz y sonido servidos por voces únicas, perfectamente afinadas, las cuales mantuvieron un cuidado equilibrio con la Orquesta de la Cappella della Pietà de Turchini que, a las ordenes de un profesional tan perfeccionista como es Antonio Florio, resultó una impresionante máquina de hacer música brillante, transparente y comunicativa.

Cargando contenidos...

Éxito exultante y merecido tras 280 años de silencio.