| Entrevista | Luis del Val |ESCRITOR
«La vida es una novela que acaba mal»
El escritor y periodista firmará hoy en la Feria del Libro ejemplares de su novela «Afán de gloria», en la que se adentra en la apasionante vida de San Ignacio de Loyola
león
Habla a toda velocidad, como el Alvia que le trae a León. Luis del Val, un imprescindible en las mañanas de la Ser, desembarca hoy (a las 20.00 horas) en la Feria del Libro con Afán de gloria , su último reto literario, en el que se adentra en el Renacimiento para rescatar la apasionante vida de San Ignacio de Loyola.
-”¿Qué le da la literatura que no le da el periodismo?
-”Libertad. No tengo que pensar si le va a gustar al editor o si es comercial. Escribo la historia que quiero contar; y eso, en periodismo, es más difícil.
-”Cuando sus novelas, como «Crucero de otoño», van viento en popa, ¿qué le reporta una feria del libro?
-”El conocimiento directo del otro autor de la novela, que es el lector. Cada lector lee una novela distinta, de forma que a veces te ofrecen un punto de vista diferente al que querías transmitir. Eso es enriquecedor.
-”¿La vida es un crucero?
-”La vida es una novela que termina mal, porque siempre muere el protagonista. Escribo novelas para entenderme a mí mismo. Hay que leer para vivir.
-”¿El periodismo vive sus horas más bajas?
-”Vive sus horas más conflictivas, por un problema universal y también hispano, como es el atrincheramiento ideológico. Internet es equivalente al descubrimiento de Gutenberg, y eso nos ha descolocado. Es una época de crisis, de un tiempo que no acaba de morir y otro de nacer. Dentro de 10 años será impensable que las televisiones tengan un porcentaje de audiencia de más de dos dígitos. Estamos en los umbrales de esa era, en la que tendrá más probabilidades de supervivencia el periódico cuyo ámbito de influencia sea menor; es decir, lo tendrán más fácil los periódicos locales que los nacionales.
-”¿Escribir es cuestión de oficio?
-”Si es así, se hace mal. Tiene que haber pasión... También el amor se puede hacer por oficio, pero te prostituyes. Aunque el cínico de Woody Allen dijo que «el sexo sin amor es una experiencia vacía; pero como experiencia vacía, es una de las mejores».
-”¿Tiene «Afán de gloria»?
-”No. Tengo afán de vivir. Me interesa el presente de mañana; el pasado es un espejo retrovisor. De los 400 autores que publicamos en España, en cien años se hablará de uno o dos.
-”¿Se atreve a aventurar de cuáles?
-”No lo sé. De niño me gustaba Wenceslao Fernández Flórez o Pereda, que hoy son casi desconocidos. Intenté que mis hijos leyeran a Julio Verne y no lo conseguí...
-”¿Qué tiene de excepcional la vida de san Ignacio de Loyola?
-”Que parece una vida diseñada por un guionista de Hollywood.
-”¿Es una novela histórica o ha fabulado?
-”Todo lo que cuento es verosímil, de forma que sería imposible demostrar que no es verdad. Y todos los datos son históricos.
-”Erasmo de Rotterdam, Luis Vives o Miguel Ángel desfilan por el libro, ¿no le desbordó manejar a tan ilustres personajes?
-”Intenté acoplarlos en el contexto. Erasmo es un personaje que se libró por poco de la Inquisición. Luis Vives era hijo de un judío converso al que quemaron en la hoguera, de modo que jamás se atrevió a venir a España...
-”¿Cambiar de registro en cada novela es un reto que se ha marcado?
-”Cada novela requiere un tratamiento diferente. Crucero de otoño era de intriga y Afán de gloria es de un personaje de una fuerza increíble. Los personajes no hablan como en el siglo XVI, aunque me he adaptado a un lenguaje asequible, pero que no canta.
-”¿De dónde saca tiempo para escribir?
-”Escribo de 5 a 8 de la tarde; a las 8, saco a la perra a pasear. Hay días que escribo cinco páginas; y otros, nada. Al cabo de 52 semanas tienes unas 500 páginas. Lo que me cuesta es pensar la historia. Escribir es como para un cocinero buscar los ingredientes y las proporciones.
-”¿Tiene planificada la historia de principio a fin?
-”Sí. lo que más me cuesta es encajar a los personajes en la historia.
-”¿Le gusta algún escritor leonés?
-”Muchos. Por ejemplo, Luis Mateo o Torbado, que además vive cerca de mí.
-”¿Ya está escribiendo el próximo libro?
-”Sí, voy por el cuarto capítulo.
-”¿De qué va?
-”Se desarrolla en el siglo XXI y tiene a una cadena de televisión como protagonista.
-”¿Le ha costado dar ese salto de cinco siglos?
-”Después del cardenal Cisneros y de Loyola, necesitaba saltar a algo más moderno.
-”¿Y cuándo verá la luz?
-”Saldrá, probablemente, en septiembre.
-”¿Le da más placer escribir o ver publicado el libro?
-”El placer, como le ocurre al marino, se logra navegando, no con el barco atracado. Una vez que he corregido, no vuelvo a leer el libro jamás...