Decisión papal
Juan Pablo II cerró sus puertas
Fue el anterior Papa quien empezó por desmontar la visión tradicional del cielo, el infierno y el purgatorio, y el que ordenó en octubre de 2004 al cardenal Joseph Ratzinger hacer lo mismo con el lugar hasta ahora llamado limbo. Cuentan que el asunto del limbo fue considerado del «máximo interés» por Juan Pablo II a causa de un duro golpe que recibió en su infancia. Cuando Karol Wojtyla tenía nueve años, su madre falleció al dar a luz a una niña que vino al mundo muerta. Desde entonces, al Papa polaco nunca dejó de preocuparle el destino del alma de su hermana muerta. Fue en octubre del 2006 cuando definitivamente se clausuró el limbo. A partir de ese momento, los niños que mueran sin bautizar quedarán en manos de la misericordia de Dios e irán quizá al paraíso. Y es que el limbo nunca fue una verdad de fe, sino una idea salida de la tradición.