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Lorenzo Milá deja el despacho y regresa a Washington
Desde septiembre, Pepa Bueno será la directora del telediario y el catalán ocupará corresponsalía de TVE en Estados Unidos

Lorenzo Milá ya fue corresponsal en la capital estadounidense.
Después de cinco años, he pedido a la empresa un cambio que me acerque a la información de calle. También quería poner distancia del escaparate». Con estas palabras justifica Lorenzo Milá su relevo como conductor de Telediario 2 a partir de septiembre, mes en el que se trasladará a Washington para ponerse al frente de la corresponsalía de TVE. Pepa Bueno, conductora de Los desayunos de TVE , será a partir de entonces la nueva directora y conductora de este informativo de referencia. Con este cambio se mueven otras piezas. La hasta ahora corresponsal en la capital estadounidense, Anna Bosch, será la nueva corresponsal en Londres, mientras que el actual titular de esta plaza, Miguel Ángel Idígoras, se desvincula de la cadena estatal para hacerse cargo de la dirección Euskal Telebista.
Milá asegura que aprovechó esta oportunidad como podía haberlo hecho con cualquier otra. «Después de cinco años había pedido a la empresa un cambio. Ha sido una decisión voluntaria y difícil porque tengo una familia a la que arrastro conmigo y porque me siento muy valorado personal y profesionalmente», explicó el periodista catalán. Su mujer, Sagrario Ruíz de Apodaca, profesional de los informativos de TVE que actualmente cubre las noticias vinculadas a la Familia Real, ocupó la corresponsalía de Washington en 2003. Un destino compartido ya que por aquel entonces Lorenzo Milá, que conducía en Informativo de La 2, se marchó también a la capital norteamericana con su esposa.
1397124194 Dejar el escaparate. Milá asegura que llevaba «barruntando» un cambio desde hacía tiempo. El hecho de que Obama sea el nuevo presidente de Estados Unidos hace «atractivo» el destino, pero el periodista insiste en que el traslado es independiente del cambio político en Estados Unidos. «Quería coger el pulso de la calle. Se ha abierto esta puerta como podía abrirse otra. Pero es cierto que Obama tiene un peso».