Los tesoros de la Universidad de León: grabados de Goya y valiosos códices
Posee más de 2.000 libros y 500 impresos antiguos, una veintena de manuscritos y una singular pinacoteca

Dibujo original de la fachada de San Isidoro
La Universidad de León atesora importantes «joyas» bibliográficas, así como grabados de Goya y pinturas de artistas como Vela Zanetti. Hasta ahora era un «tesoro» inédito que la Universidad se ha visto obligada por ley a inventariar. Pese a que desde 1995 la Ley de Patrimonio Histórico obliga a instituciones y particulares a tener catalogados sus bienes artísticos, lo cierto es que la mayoría de las universidades no lo han hecho hasta la fecha y, menos aún, de forma coordinada.
Alejandro Valderas, bibliotecario de la Universidad de León, destaca como modelo la Complutense de Madrid, cuyo inventario sacó a la luz una magnífica colección de códices que «todo el mundo creía que habían sido quemados durante la Guerra Civil». No es la única sorpresa, decenas de manuscritos y obras de arte propiedad de las universidades -incluida la de León-"han pasado desapercibidos hasta la fecha. Apenas un reducido círculo de historiadores e investigadores han tenido acceso a estos textos, que, como en citado caso de la Universidad de Madrid, se creían perdidos.
La pasada semana la historiadora Concha Casado Lobato hacía oficial la cesión de un valioso códice del siglo XV, copia del Fuero de Sepúlveda, a la Universidad de León. La donación de este documento, que inspiró el primer diccionario de la RAE, ha alentado a la Universidad leonesa a iniciar una «modesta» biblioteca integrada por más de una veintena de manuscritos.
Valderas asegura que todos los libros de las facultades leonesas están catalogados, aunque reconoce que este fichero es insuficiente cuando se trata de códices del siglo XV. La Universidad de León tiene actualmente más de 2.000 libros y 500 impresos antiguos. En cuanto a las obras de arte, el inventario no se ha actualizado desde los años ochenta. La Facultad de Veterinaria, por ejemplo, posee una colección de grabados de Goya. Según Valderas, la Universidad tiene perfectamente «localizadas» todas estas joyas, aunque no descarta que algunas requieran algún trabajo de restauración.
Curiosidades. En la colección de la Universidad hay verdaderas joyas bibliográficas, como un cuaderno escolar de 1887 con apuntes de filosofía de un estudiante de Oviedo. Además del códice de Concha Casado, hay otro manuscrito de 1794 también copita del Fuero de Sepúlveda, regalado por el propio Valderas. Hay legajos de todo tipo, como un breve del Papa Clemente X, del año 1771, sobre tribunales eclesiásticos. También hay una relación de bautizados de San Fructuoso de Villada del año 1778. Igualmente curiosa es una biografía de Pablo Antonio de Olavide, un célebre político de la Ilustración, que acabó preso en San Marcos. Especialmente «simpática» es una libreta de 1917 de un sacristán de Benavente, donde apunta las bodas, las pastoradas y en letra «poco clara» sus visitas, supuestamente, a una casa de citas. También hay un examen para cura del siglo XIX o las leyes de Toro relativas al matrimonio.
Encuadernaciones de lujo. Papeles encolados y endurecidos se usaron en épocas pasadas como «tapas» para los libros. Eran auténticas encuadernaciones de «lujo», porque entre el material «reciclado» hay desde una tabla de fiestas religiosas del año 1625 a una Biblia políglota del XVI.
El Consejo de Universidades reclamó el año pasado dinero al Gobierno para catalogar su patrimonio. De momento, están a la espera. El objetivo es hacer un «gran» inventario que se rija por las mismas pautas, de forma que los manuscritos y documentos antiguos figuren con una amplia descripción y no se resuman en «cuatro líneas». También se ha iniciado un libro de autógrafos, con las firmas de personajes destacados que han tenido vinculación con la Universidad de León: desde Vela Zanetti a Zapatero...