Hermoso: «La vida a caballo es corta para experiencias largas»
El centauro navarro parafrasea al mítico Ángel Peralta para definir su momento

Como muestra la imagen de ayer, las tertulias han registrado un gran éxito de público.
Hermoso de Mendoza recibió una gran ovación a su entrada a la sala, pero antes de hablar del presente hubo de regresar al pasado más inmediato, que no desagradable por lo visto: «Patanegra (su caballo espectacularmente herido en Las Ventas) está muy bien, ya lo he montado, ya nos hemos reencontrado y es increíble porque no ha tenido un sólo día de depresión ni dolores. He visto a caballos doloridos por tendinitis y este, con el cornadón que se llevó, está como si nada. Cumple cuatro años en otoño y volverá pronto a las plazas. Caga de maravilla, que era lo que más nos podía preocupar (con risotada general) y está bien del aparato digestivo».
En clave leonesa, el centauro navarro recordó que suma ya 600 corridas y 20 años de profesión «y ahora llegan los chavales jóvenes y hacen falta emociones nuevas. He renovado la cuadra ya que no puedo hacerlo yo y cuando te sale una tarde como ésta en León, te emocionas viendo la torería de Barbó y Caviar , dos caballos nuevos. Parecía que me decían -˜¿Has puesto la banderilla ya o me espero un poco más?-™».
Illana preguntó por el atrevimiento de poner a los caballos nombres de figuras como Vidrié, Chenel y demás: «Yo siempre les pido permiso y ahora me he encontrado con que hay gente que me pide que use su nombre para mis animales», reconoció el jinete.
«La vida a caballo se queda corta para una experiencia larga», dijo Hermoso de Mendoza parafraseando a Ángel Peralta, preguntado en torno al momento de su carrera en el que se encuentra.
Le dieron a elegir un caballo a Sergio Galán y se quedó con Caviar : «Es nieto de Cagancho y eso marca», explicó Hermoso. «Tiene una personalidad tal que o lo entiendes o te desesperas. Tenía tal habilidad con las vacas entrenando que para ajustar no había forma, parecía Ronaldinho regateando. Desde que toreó el primer toro en México hasta hoy sólo ha sabido crecer».
En torno a la sucesión (su hijo también monta a caballo» fue bastante explícito: «Tengo un chaval un poco alocado y para estas cosas hace falta algo más de templanza».