Digitales
Ídolos José Javier Esparza
Veamos: ¿quién tiene razón, Jesús Vázquez o Risto Mejide? ¿Quién ha ofendido a quién? ¿Con quién está usted? No es que aquí hayamos perdido definitivamente la cabeza. Pero que se planteen estas preguntas es probablemente lo que ha pretendido Telecinco con la bronca de la otra noche en Operación triunfo . Si usted no lo vio en directo, ni en ninguno de sus interminables ecos vía zapping o vía Internet, le resumo la cuestión. Fue un número de baile en diez pasos. Uno, va Mejide y le dice a un concursante de Operación Triunfo : «Cada vez abres más los ojos y cierras más la boca. Tío, yo te entiendo, en esa Academia tendría mucho miedo de dejar los orificios abiertos».
Dos, Vázquez corrige al jurado: «Me parece un gesto homófobo que no me ha parecido bien». Tres, Risto gallea: «Los heteros también tenemos orificio. A mí no me tachas de homófobo y luego te vas a publicidad». Cuatro, Vázquez pierde los estribos: «A mí no me dices tú lo que tengo que hacer en mi programa». Cinco, Mejide: «Me molesta muchísimo esta hipersensibilidad de los gays de que os molesta todo, ya puedes pasar a publicidad».
Seis, Vázquez acusa: «Me has parecido grosero, homófobo, misógino y muchas cosas más». Siete, Mejide se pone víctima: «No puedes pretender lanzarme esa lista de improperios y que me quede callado». Ocho, Vázquez se manifiesta como amo del corral: «¡Vete a cagar, déjame en paz y haz tu trabajo! ¡Lárgate ya, pesado!». Nueve, Risto ataca a Vázquez personalmente. Diez, Vázquez explota: «Sí te dicen unos señores en una reunión por la tarde lo que tienes que decir y a quién». A estas alturas del partido, creo que nadie en su sano juicio pensará otorgar mayor credibilidad al rifirrafe entre el showman y el otro showman. Porque la cuestión es esa: uno y otro son personajes más que personas, al menos cuando se ponen ante las cámaras. Yo creo que a esta gente les pagan para ponerse en escena todo el tiempo, y poco importa que piensen lo que dicen.