Abusos
El invento del maligno
Como se sabe, Internet sirve cada vez más para ver la televisión. Ahora, las asociaciones de consumidores han denunciado los abusos que utilizan las operadoras con quienes se conectan a Internet desde su teléfono móvil o desde su ordenador portátil desde el extranjero. No es nada nuevo. Cualquiera que haya salido de España y haya intentado conectarse a la Red con uno de estos dispositivos portátiles ha sido atracado, impune y legalmente. Los perjudicados lo saben, pero ya es hora que alguien lo diga en voz alta. En estos tiempos de recesión y crisis, las operadoras de telefonía tienen beneficios multimillonarios. Los bancos también. Algunas de estas entidades te cobran una comisión de siete euros sólo por darles tu dinero. No sé si el que obtengan estos desmesurados beneficios se debe a estas abusivas tarifas, pero algo deben tener que ver. Descargar en EL ordenador portátil desde el extranjero el último capítulo de una teleserie te puede costar hasta 3.500 euros. Uno piensa en la cara que se le puede poner a tantos honrados comerciantes que han ajustado y bajado sus precios ante la crisis, con noticias como ésta. La sensación de estar haciendo el primo es generalizada.
En cuestión de nuevas tecnologías somos tercermundistas en cuanto a prestaciones y estamos a la cabeza del mundo en cuanto a precios. El servicio de Internet en España es realmente malo y muy caro. Mes tras mes, las asociaciones de consumidores nos lo recuerdan con cuadros estadísticos. Si intenta quejarse, deberá llamar a un 902 en donde tras hablar con todo tipo de máquinas que se pasarán su queja de una a otra, acabará escuchando lo de «todos nuestros operadores están ocupados. Vuelva a llamar». Si se intenta conectar a la Red desde su ordenador portátil, verá como el servicio de las diferentes operadoras es exasperantemente lento. Si se apunta a la televisión de pago, pronto comprobará que en España sus tarifas están entre las más caras de Europa y sus contenidos entre los peores: infinitas repeticiones de los mismos programas, para encontrar una película con subtítulos en castellano le hará falta una lupa...
Si el humilde tendero de su barrio ha rebajado los precios de las coliflores, si el dueño del pequeño restaurante donde come todos los días ha bajado a la mitad el precio del menú del día a costa de apretarse su cinturón en solidaridad con sus clientes, y para no perderlos, ¿qué pasa con las operadoras de nuevas tecnologías? Para ellas no hay crisis que valga. Cada vez sus prestaciones son más caras y de peor calidad. Sin duda nos han visto la cara de tontos que tenemos los consumidores.