Entrevista | Rubén Martín Vaquero
«España era -el quinto reino de Dios- para el papado medieval»
Autor de «historia novelada, no de novela histórica», presenta hoy en el Club de Prensa el primer libro de su futura trilogía

El autor de «Guzmán-Trastámara», el historiador Rubén Martín Vaquero.
El Club de Prensa del Diario de León acoge hoy, a las 19.30 horas, la presentación de un libro que bucea en los orígenes mismos de la España unitaria, Guzmán-Trastámara, uno de los nuestros en el trono de Castilla y de León . Su autor, Rubén Martín Vaquero, quien estará acompañado en el acto por el profesor y escritor José del Río, asegura que, en él, «las referencias al Reino de León son constantes», dado que una de las sagas protagonistas de la obra es la de los Guzmán.
-¿De dónde procede su interés por esta etapa histórica?
-Pues surge de comprobar que, tras 500 años de unidad en España, hoy en día hay territorios o pueblos que dicen no sentirse españoles. Eso me llevó a preguntarme: ¿Dónde y cuándo surge esa unidad? ¿Qué había detrás de ella?
-¿A través de qué personajes se narra esa peripecia?
-A través de unas dinastías auténticas, las de los Guzmanes y Trastámara, y de una narradora fruto de la ficción, doña Mencía Guzmán de Maldonado, freira de Santiago en la ciudad de Salamanca, unas monjas que se podían casar. Los Guzmanes mantenían que ya desde el 711, año de la invasión de España por los musulmanes, su destino era reinstaurar lo que el papado llamaba «el quinto Reino de Dios», la religión cristiana en toda la península.
-Hay personajes importantes, pero también objetos...
-Sí, el puñal-cruz del rey visigodo Recaredo, del que los Guzmanes serían legatarios, otro elemento de ficción. Me imagino que sería el puñal arrojado por Guzmán el Bueno para el sacrificio de su hijo durante el célebre cerco de Tarifa. Este puñal investiría a los Guzmán-Trastámara como legítimos descendientes del linaje visigodo, convirtiéndolos en la auténtica dinastía ibérica capaz de unir a toda la península bajo el signo de la religión cristiana.
-¿Cómo se produce el acceso al poder de esta familia?
-Alfonso XI se casa con María de Portugal pero su gran amor era una leonesa, doña Leonor de Guzmán, con quien llegaría a tener nada menos que diez hijos, aunque muchos de ellos no sobrevivieron. Cuando uno de los hijos que tuvo con su mujer legítima, Pedro, sube al trono de Castilla y de León, uno de sus principales objetivos fue el de acabar con todos sus hermanos «bastardos», que podrían constituir una amenaza para su supremacía. Al final, uno de aquellos hermanos, Enrique, asesina a Pedro, con lo que la dinastía de los Trastámara se instala por fin en el trono.
-¿Continuará con esta línea de trabajo en otras novelas?
-Sí, de hecho este libro es el primero de una trilogía centrada en aquella época. En concreto, el segundo abarcará hasta el de Enrique IV; mientras que el tercero se centrará en el de los Reyes Católicos, hasta la muerte del rey Fernando el Católico. Tengo que decir que yo no hago ficción, hago historia, historia novelada, no novela histórica.
-¿Al final, consiguió resolver aquella duda inicial?
-La verdad es que no tengo una respuesta clara a esos comportamientos. Hay quien dice que, si no tienes ideas que transmitir a la gente, háblales de su pueblo. Otros argumentan que realmente esas zonas han sufrido una opresión, aunque creo que quien realmente sufrió y llevó el peso del Imperio fuimos nosotros...
-¿Mantiene algún otro proyecto relacionado con la divulgación histórica?
-Te puedo adelantar que en estos momentos soy asesor histórico de una serie televisiva de trece capítulos sobre Isabel la Católica que se emitira, previsiblemente, dentro de un año.
Lugar: Club de Prensa Diario de León. Gran Vía de San Marcos, 8, entrada por calle Fajeros.
Hora: 19.30.