Luto en las letras por la muerte de Ayala
Silenciado durante el franquismo, la obra del escritor granadino, premio Cervantes y Príncipe de Asturias, fue unánimemente reconocida tras la llegada de la democracia

El novelista y ensayista Francisco Ayala, que murió ayer a los 103 años en su residencia de Madrid.
«Me puedo morir tranquilo porque todos los problemas de mi vida los solventé con honradez». Con esta frase, pronunciada en 2006 -”semanas antes de los actos conmemorativos de su centenario-”, Francisco Ayala se despedía del mundo. Ya sólo faltaba que bajase el telón, como acostumbraba a decir. Y el telón se bajó ayer. El escritor granadino, que gozaba de una mala salud de hierro, ha fallecido a los 103 años en su domicilio de Madrid.
Premio Cervantes, Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Académico de la Lengua, Ayala fue la conciencia de un siglo, un escritor que «ha dado una visión importantísima de nuestro siglo, con un recorrido muy amplio por las distintas formas de la escritura», según palabras de la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde.
Último superviviente de la Generación del 27, fue un autor silenciado y castigado por el franquismo (tuvo que abandonar su cátedra de Sociología en la Universidad Complutense). Tras su regreso a la España democrática, después de un largo exilio por Argentina, Puerto Rico y Estados Unidos, le llovieron los honores y reconocimientos. A los ya citados hay que sumar el Premio Nacional de Narrativa (1983), el Premio Nacional de las Letras Española (1988) o el de las Letras Andaluzas (1990).
Los críticos destacan la elevada calidad lingüística de su prosa, además de saber conjugar y armonizar formas realistas (como las de su primera etapa, en los años veinte, con títulos como Tragicomedia de un hombre sin espíritu o Historia de un amanecer ), con otras más complejas y vanguardistas, que comenzó a practicar en los años previos a la Guerra Civil ( El boxeador y un ángel ) y que siguió ensayando con brillantez expresiva durante su longeva existencia. Uno de sus mejores biógrafos, el poeta Luis García Montero, sostiene que la literatura de Ayala explica con «meridiana claridad el convulso, confuso y contradictorio siglo XX»
1397124194 Todos los géneros. En su extensa bibliografía -”«he escrito mucho porque he vivido mucho»-” hay títulos que abarcan casi todos los géneros. Entre ellos cabe mencionar los conjuntos de relatos Los usurpadores (sobre el ansia de poder), La cabeza del cordero (ambientados en la Guerra Civil) o El jardín de la delicias (donde introduce elementos satíricos). También escribió las novelas Muertes de perro (una denuncia de las dictaduras), El fondo del vaso (continuación de la anterior) o El hechizado , donde se acerca al mundo enajenado y absurdo de su admirado Franz Kafka. Publicó unas memorias, Recuerdos y olvidos , y es autor de números ensayos en los que toca temas de sociología, política, cine o literatura. La búsqueda del individualismo, el sentido ético y moral de la existencia, la mirada distante (y en ocasiones mordaz) sobre sus semejantes, son algunas de sus señas de identidad. La editorial Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores está publicando sus obras completas, una tarea que consumará con seis tomos de más de 1.500 páginas cada uno.