El «desmayador» vendió 8.000 entradas en una hora
Las crónicas de un concierto de Alejandro Sanz en Zaragoza decían que doscientas adolescentes se habían desmayado al mismo tiempo durante la actuación. Ayer se lo recordaron a Sanz, por si había batido su propio récord, y él, que se las sabe todas, se anticipó: «Sí, ya sé que la mayoría de los demayos fueron de mentira. Si cuando se las llevaban en brazos yo las veía, y levantaban la mano para saludar a sus amigas».
Resulta que se había corrido la voz de que si había algún incidente de este tipo, al supuesto enfermo se le llevaba al backstage y así, con un poco de suerte, veía de cerca al ídolo.
En estos tiempos, Alejandro Sanz, padre de dos hijos, ya no aspira a ir desmayando a las chicas, así lo dijo. Pero sí, en cambio, a que su música se oiga. Por eso, no duda en volcarse y esforzarse para estar presente en todos los soportes interactivos que Internet propone. O en promocionar su disco.
O, como hizo hace unas semanas, acudir al acto de presentación de sus conciertos en Madrid, que serán ocho y cuyas entradas fueron vistas y no vistas. Unas 8.000, vendidas en una hora.
Para su gira por España, habrá que esperar hasta la próxima primavera.