The Sunday Drivers, de Toledo al Olimpo «indie»
Tienen la pinta de una gran banda de rock americana, aunque hay quien les sitúa como los reyes del rock indie de raíz anglosajona. Lo cierto es que Jero Romero y su banda salieron hace tiempo de su Toledo natal para presidir la escena independiente y compartir primacía con los que estaban (Los Planetas o La Habitación Roja), los que llegaban a la vez (Lori Meyers, Deluxe) o las últimas apariciones (Vetusta Morla o Russian Red). Y el caso es que ellos, con esa visión parsimoniosa de la música ahí siguen, en primera línea.
De The Sunday Drivers, además, hay que añadir que su virtuosismo estilístico, su vocación purista, no les ha impedido despachar grandes discos con canciones con trazas de éxito masivo. Como si tuvieran asimilado que esto no deja de ser música popular dispuesta para enganchar a todo el mundo. De esta manera, de sus discos, como lo es una de sus ultimísimas canciones Specially , o lo fue On my mind o Do it , siempre se puede extraer algún tema ante el sucumban los cazadores de melodías inmediatas.
Los toledanos, que hacen algún guiño publicitario, se supone que para pagar alquileres y la vida en general, son, ahora mismo, el gran grupo español indie que mejor deja respirar a las canciones. Es más, hasta sus discos de larga duración aparecen también como si supieran que las prisas son malas consejeras.
The Sunday Drivers (2003), Little Heart Attacks (2004), Tiny Telephone (2007), o The end of maiden trip (2009), son un cuatro de cuatro en cuanto a grandes discos. Sin discusión.