fútbol. primera división
Wenger repudia el modelo blanco
La plantilla del Real Madrid se aferra a la liga mientras Florentino Pérez ya trabaja para la próxima temporada y recibe calabazas de su técnico preferido

El entrenador del Arsenal, Arsene Wenger, saluda a los aficionados durante un partido.
Enterrado en Europa, el Real Madrid refuerza sus contradicciones. Se debate entre el deseo de su técnico y jugadores de centrarse en el Valladolid, en esa Liga que salve la temporada, y la realidad de unos dirigentes que no pueden evitar pensar ya en la próxima temporada, en vender ilusión a una grada destrozada.
Como Pellegrini se mantiene sólo de cuerpo presente, se multiplican las cábalas sobre la herencia. Y resurge con fuerza la figura estilizada del francés Arsene Wenger, el preferido desde el primer día por Florentino Pérez. El técnico del Arsenal ya rechazó el Madrid en el verano pasado y ayer volvió a salir al paso de los rumores que le apuntan como el elegido. No está por la labor de aceptar el cargo en un club donde los fichajes no los decide en el entrenador y se buscan más las estrellas mediáticas que el equilibrio en la plantilla. Wenger sólo vendría con los plenos poderes de que disfruta en el Arsenal desde hace casi tres lustros.
Aboga por los proyectos a largo plazo, por pulir diamantes, y abomina de las urgencias que caracterizan al Madrid.
«Me quedaré hasta el final de mi contrato, en wl 2011. No es cuestión de romperlo», dijo ayer el entrenador francés. «De momento, estoy concentrado totalmente en el partido contra el Hull de hoy; es verdad que quizás tiene menos glamur que el Real Madrid pero es mucho más importante en mi vida», añadió con fina ironía. Según Wenger, el fracaso del Madrid ante el Lyon pone de manifiesto que los fichajes millonarios «no garantizan el éxito en la competición más importante de Europa. Si pueden gastarse ese dinero cada año, al final quizás lo conseguirán, pero creo que de momento será difícil». Un directo al mentón de Florentino.
Y de Wenger, un amante del toque, del fútbol-arte que exhiben los gunners , a Mourinho, el paradigma del triunfo a cualquier precio, de un estilo italianizante semejante al propuesto por Capello. Modelos antagónicos que podrían converger en la figura de Ancelotti, bien ponderado en el Chelsea. El portugués renovó con el Inter hasta junio del 2012, con una cláusula de rescisión de unos seis millones. Cobra unos once kilos al año en el equipo italiano.