balonmano. Liga de campeones
El Ademar, a recuperar su amor propio
Volver al buen camino y seguir en Europa pasa por ganar hoy al Chekhovskie ruso

Krivochlykov, en un entreno. Junto a Castresana ha estado en todos los choques con los rusos.
E l Chekhovskie Medvedi o, de forma más conocidad, la prácdtica totalidad de la selección rusa de balonmano. Ese es el escollo que deberá superar hoy el Reale Ademar para cumplir un doble objetivo. Por una parte para superar por primera vez en su historia una eliminatoria a doble partido de la Champions en los octavos de final. Y por otra para retornar de nuevo al buen camino y demostrar que el varapalo en liga del pasado miércoles en Navarra fue un accidente.
En el seno del Reale Ademar nadie quiere hablar de una buena renta de goles para afrontar el partido de vuelta. «Cuantos más, mejor», dijo el presidente ademarista, Carlos Pollán, y ese axioma es compartido por todos. Lo importante es ganar. Punto. Luego, la vuelta que jugarán los leoneses el día uno en Chekhovskie será otra historia y otro partido
Pero ganar a los rusos va a ser muy complicado. Dominador absoluto de la liga rusa desde hace diez años, el Chekhovskie centra todo su interés en la temporada en la Liga de Campeones. Por eso vendrán a León dispuestos a salir vivos del Palacio para dejar la eliminatoria encarrilada para la vuelta.
Y el Reale Ademar, lógicamente, debe empeñarse en todo lo contrario. Es más, los rusos son el rival preferido por el cuerpo técnico y los jugadores del Ademar por entender que de los tres posibles (los otros dos eran Rhein Neckar y Hamburgo) es el que mejor se adapta a las características y el juego.
En ese sentido, echando la vista atrás y enumerando las ocasiones en que rusos y leoneses se han visto las caras en Europa, el balance es favorable al Reale Ademar, que se ha impuesto en cuatro de los seis enfrentamientos que han tenido.
Para este partido, Jordi Ribera cuenta con la única baja del extremo eslovaco Martin Stranovsky. El resto está disponible aunque hay alguno con molestias por la gran cantidad de partidos acumulados en los últimos días, como Javier Ortigosa que se sigue resintiendo de un golpe que sufrió en la rodilla en la Copa del Rey.
Al referirse a los rusos, el técnico Jordi Ribera destacó su homogeneidad como bloque, fruto de los muchos años que llevan jugando juntos, y su tremendo poderío físico, con varios «armarios» en ataque y en defensa. Por eso, el juego del Chekhovskie es muy físico. Y ahí es donde tiene que volver a brillar la defensa del Ademar, la que en la Copa dejó al Ciudad Real en sólo ocho goles en la primera parte.