BALONCESTO. LIGA ADECCO LEB-ORO
León se rearma de autoestima frente al Vigo (64-74)
Los de De Grado cierran la fase regular en dinámica ganadora con vistas al play-off

Antxon Iturbe, autor de siete puntos, lanza a canasta ante la oposición de O-™Leary y Pettinella.
Baloncesto León se llevó la victoria ante el Kics Vigo (64-74) en el último partido de la temporada, en un choque que fue de menos a más y que acabó con la emoción de decantarse el triunfo en los minutos finales. Vigueses y leoneses vivieron uno de esos choques que pocas veces se dan en la competición. Los de De Grado llegaban a As Travesas con los deberes hechos y con la mente más puesta en la primera eliminatoria de play off que en el choque ante los vigueses. Por su parte el Kics afrontaba el partido con las ganas de terminar una pesadilla y seguir esperando el abono de las mensualidades que el club les adeuda.
Fueron muchos los condicionantes que se reunieron para que el partido no fuera excesivamente vistoso. Aunque los dos técnicos quisieron que sus equipos estuvieran en tensión, la realidad es que la relajación fue la nota más destacada del encuentro, situación que en más de un momento se reflejó en el rostro de algunos jugadores. La igualdad fue la tónica general de los primeros minutos de juego. En el Kics, Tim Frost era quien llevaba el peso del equipo, consiguiendo los seis primeros puntos de los vigueses. El Baloncesto León no se quedaba atrás, y entre Antelo y Humphrey se encargaron de que la igualdad se mantuviera en el marcador.
Mediado el cuarto el partido pareció romperse a marcharse los leoneses en el marcador, pero Marcos Suka, con un triple, se encargó de volver a meter a los vigueses en el partido. Una canasta de José Antonio Rojas devolvió el empate al marcador, y una canasta de Marc Solá en el último segundo y de una forma extremadamente complicada permitió a los vigueses finalizar el cuarto con un punto de ventaja. La situación no cambió demasiado en los primeros minutos del segundo cuarto. Quien primero despertó del letargo del partido fue el conjunto leonés, que en poco más de tres minutos consiguió marcharse en el marcador con un parcial de 0-11. Una mejor selección de tiro, una defensa en zona un poco más centrada, y mayor velocidad en las acciones le permitió al conjunto leonés romper el encuentro. Povea solicitó un tiempo muerto y, por lo menos, lo que consiguió fue frenar la reacción de los leoneses.
El Kics salió mucho mejor en el tercer cuarto. Los de Manolo Povea ajustaron la defensa y consiguieron forzar los fallos de los leoneses, que tenían muchísimo s problemas para ver el aro rival. El poco acierto visitante en ataque tenía la misma correspondencia en defensa, permitieron que en cinco minutos los vigueses se colocaran a seis puntos. Los vigueses se metieron en zona para continuar con la remontada, y así consiguieron robar varios balones que le permitían salir a la contra. Durante muchos minutos tampoco hubo claridad de ideas, pero en los segundos finales un triple de Pope dejó el marcador en un ajustado 46-49 a falta de disputarse el último cuarto. Lo mejor iba a llegar en los diez minutos finales. Vicens anotó un triple en el primer minuto que dejaba a los vigueses a dos puntos. León echó mano de su juego exterior para ampliar un poco la ventaja y con ello llevarse el gato al agua.