MONTAÑISMO
El español Calafat espera debilitado el rescate en el Annapurna
El montañero mallorquín Tolo Calafat lograba a última hora de ayer comunicarse con su mujer mediante un teléfono vía satélite desde la falda del Annapurna, el pico himalayo de 8.091 metros de altura que coronó el martes, donde espera muy débil a ser rescatado tras tener que suspender el descenso por su mal estado de salud. Según Pere Joan March, amigo y compañero de escalada, Calafat se mostraba tranquilo y «con aplomo» en la conversación con su esposa, pero tenía «muy poca voz» después de haber pasado una noche a la intemperie y verse abocado a pasar una más sin tienda ni saco de dormir.
March indicaba que hasta que no pueda evaluarlo un médico no se puede confirmar que, como se ha dicho, su amigo sufra un edema cerebral. El alpinista mallorquín, al que las fuerzas abandonaron cuando descendía desde la cumbre hacia el campo 4 junto al aragonés Pauner y el vasco Oiarzabal, se separó del grupo para recuperarse o esperar un rescate a unos 7.500 metros de altitud y permanece allí en compañía de un sherpa.