balonmano. Liga asobal
Victoria en un día de despedidas (32-25)
El adiós de jugadores como el croata Mirko Alilovic o Damir Bicanic marca la victoria del Reale Ademar ante el Cangas en la despedida también de la afición por esta temporada

Emocionado, el meta internacional croata Mirko Alilovic se despide de la afición leonesa en el centr
E ra un partido para despedirse de la afición con una victoria y el Reale Ademar cumplió su parte del contrato. También era el adiós de jugadores importantes en la última etapa del equipo como el meta croata Mirko Alilovic y su compatriota Damir Bicanic que la próxima campaña jugarán en el Celje de Eslovenia y en el Chambery francés. Fue una despedida sin demasiadas alharacas pero con un toque sentimental sobre todo en los vestuarios.
Y ese fue el principal gancho de un partido que tuvo poca historia porque ante un Cangas que llegaba a León ya descendido, el Ademar mandó y templó cuando quiso. Ganó sin despeinarse. Cuando los gallegos se acercaban, los hombres de Jordi Ribera metían gas y ponían distancia de por medio.
En todo caso, el frío arranque ademarista varió el guión previsible y así al minuto ocho era el Cangas el que mandaba en el luminoso con un 3-4 que sólo podía ser algo pasajero porque la diferencia de potencial entre ambos equipos era notable. Ribera puso de inicio a Alilovic en la portería como homenaje a sus cinco años en el club y el internacional croata tardó en entrar en calor. Bien es cierto que la defensa leonesa tampoco era para ponerla en un manual. Con un 4-6 abajo Ribera hace cambios. Sale Doder de la pista y le da la dirección a García Vega. En dos minutos el Ademar hace un parcial de 5-0, con dos contras letales de Stranovsky, que pone las cosas en su sitio.
Pero el Ademar funciona a arreones y a unos buenos minutos le sigue un bajonazo. Y del 9-6 se pasa casi con la misma celeridad a un 10-10 a falta de siete minutos para la final de la primera mitad. Pero volvió a surgir Stranovsky con otras dos acciones de contra (siete de siete llevaba ya a esas alturas el eslovaco) para abrir de nuevo una pequeña brecha. Estaba claro que cuando el Ademar aceleraba el Cangas se distanciaba.
Con 17-14 para los de Ribera se cerró la primera mitad. Sin hacer nada especial el equipo leonés mandó claramente durante todo el segundo tiempo. Inicialmente con un colchón de tres o cuatro goles que no fue más porque el equipo no lo necesitó ni el Cangas apretó lo suficiente como para forzar a los leoneses a pisar el acelerador. Pero a partir del ecuador la renta se fue a siete (26-19) quitándole ya la poca emoción que le quedaba al envite con un marcador más ajustado. Stranovksy seguía en plan estelar y Costa también se mostraba infalible en el otro extremo.
La salida de Alilovic en el minuto 21 despertó a una grada que dormitaba y que lo despidió con una gran ovación. El partido ya estaba absolutamente senten ciado en el adiós al Pa lacio esta temporada.