fútbol. adiós a la liga del récord: 102 goles del real madrid por 98 del barcelona
La fe en Cristiano no fue suficiente
El proyecto de la ilusión y la regeneración se ha cerrado en blanco. Ni el astro portugués ha podido evitarlo. El equipo diseñado para ganarlo todo se ha quedado

El delantero del Real Madrid Cristiano Ronaldo gesticula tras una decisión arbitral ante el Málaga d
La temporada del Madrid se resume en Cristiano, y la del crack portugués culmina en impotencia. Extraordinaria en números, sobrenatural en potencial ofensivo y en carácter ganador, pero inútil en resultados definitivos. Cristiano ha luchado solo contra el mundo y el Madrid contra sí mismo. En individual, no en colectivo. Sin un planteamiento decidido sobre el camino a seguir.
Desde que Florentino despidió a Del Bosque, ya han sido seis los entrenadores y cuatro los directores deportivos que han pasado por el club. Cerca de 700 millones invertidos en jugadores para ganar una Copa de Europa y dos ligas en casi siete temporadas y acabar cuatro de ellas sin títulos. El fútbol no se compra, y mucho menos, sin una idea clara, porque se corre el riesgo de ser ridiculizado en la Champions y en la Copa del Rey, y al final fiarlo todo en la Liga a un milagro alimentado por la fe en Cristiano. Y mientras tanto, Robben y Sneijder, a quienes Manuel Pellegrini reclamaba en este Madrid, en la soñada final de la Copa de Europa del Bernabéu y con opciones de triplete .
Ahora debe arrancar un nuevo plan, con otro entrenador, seguramente José Mourinho, más futbolistas (Silva, Di María Quién sabe si Rooney, Ribéry u otro crack mundial), y la renovación de una plantilla en la que ya no tiene cabida Guti y a Raúl se le agota el tiempo. Es preciso un obligado golpe de timón. Para dar la talla y competir en Europa, porque en tan pésima Liga casi le basta. Habría ido prácticamente sobrado este Madrid de los récords para ser campeón e igualar, como mínimo consuelo, lo que consiguió bajo la presidencia de Ramón Calderón, una Liga con Capello y otra con Schuster, si no hubiera chocado contra un Barça tan intratable y un Messi tan resolutivo. La impaciencia, las urgencias y la insoportable presión exterior son, sin embargo, las mayores amenazas de este Real Madrid al que se la ha perdido el respeto en Europa. En la competición casera, sin embargo, la mayoría de rivales tiembla sólo con oír el nombre del Madrid y se han visto incapaces frente al imparable Cristiano.