Merecido premio
Sin afanes polémicos MARTÍN
La Deportiva Ponferradina regresa a Segunda División A. Es el merecido premio a un trabajo bien hecho. En un partido trepidante, que precisó de prórroga y hasta dieciocho penaltys para decantar al vencedor, el equipo berciano luchó con fe digna del mejor premio. La fe como ariete para derribar la muralla del buen juego catalán. El San Andreu, equipo del inefable Joan Gaspart, el genuino presidente, que fue, del Barcelona.
El épico partido que dio la llave del retorno a la Segunda División A, quedará mucho tiempo en el recuerdo de los aficionados bercianos que lo presenciaron, pasando sufrimiento, angustia a veces; porque el cuadro catalán amenazó con llevarse la victoria y el premio del ascenso; pero al final, decidió el fallo de Tarradellas -por cierto jugador que fue de la Ponferradina- en el penalty decisivo. ¿Fallo de Tarradellas o acierto del meta Makay?. En la filosofía futbolística se «salva» el lanzador -los fallan quienes los tiran- y se deja un poco a un lado el acierto del portero. Pero todo ello son elucubraciones futboleras. Vale el gol, principio y fin del invento futbolero.
Tarde de esperanzas, angustias, sufrimientos para abrir, par en par, la dura puerta del ascenso, ante la desatada alegría de los diez millares de aficionados que presenciaron el encuentro. Sufrimiento primero, para que el dulce sabor del triunfo fuera más acentuado. Alivio y felicidad con el gran premio del retorno a la Segunda A, merecido logro, en el que amén del equipo, los técnicos, los directivo, la gran afición berciana tiene una gran parte. Esa gran afición que, hace unas jornadas, pobló la lateral del Reino de León, dándola un colorido blanquiazul envidiable. Una excelente afición respaldando un gran proyecto. Cuando el ascenso cuesta tanto, se produce en circunstancias especiales, con la angustia del miedo por poder perderlo todo después de tanto esfuerzo y trabajo derramados, debe dar fuerza y constancia para el futuro, para hacer que el retorno sea no solo camino sino posada donde morar largo tiempo.
Trabajo bien hecho revertido en un equipo capaz del retorno; una magnífica afición que lo respaldó, con su entusiasmada presencia, por la geografía en los desplazamientos. Buena sintonía entre directivos y cuerpo técnico. Y una experiencia vivida que muestra y demuestra los difícil que es conseguir un ascenso, para intentar conservar la categoría durante largas temporadas.